Escalada

Doble juego de Washington: Trump presiona con despliegue militar mientras negocia en secreto con Maduro

En un giro diplomático inesperado, el presidente de EE. UU., Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica secreta con Nicolás Maduro, buscando diálogo en medio de la máxima ofensiva militar en el Caribe.

Por Ciudadano.News

En las últimas horas se reveló que los presidentes mantienen conversaciones secretas para evitar una salida militar a la crisis. — web

La estrategia de la Casa Blanca contra el régimen venezolano avanza de manera acelerada y exhibe, al mismo tiempo, una sorprendente dualidad. 

Mientras el presidente Donald Trump ordena una escalada de presión militar sin precedentes, simultáneamente ha abierto una vía de comunicación directa y secreta con su par venezolano, Nicolás Maduro. 

Este contacto, confirmado por The New York Times, se produjo la semana pasada e incluyó la posibilidad de un futuro encuentro entre ambos líderes en territorio estadounidense.

 

Ofensiva militar y diálogo "correcto"

 

Fuentes cercanas a la conversación aseguraron que la llamada transcurrió en términos "correctos" y puede ser el primer paso para continuar el diálogo en un contexto de máxima hostilidad política y militar. La apertura de esta vía diplomática contrasta fuertemente con las acusaciones públicas de narcotráfico contra Maduro y su cúpula militar, y con la constante amenaza de una posible intervención militar en territorio venezolano.

En la comunicación telefónica también participó el secretario de Estado, Marco Rubio, quien es considerado el principal impulsor de la estrategia de presión sobre el régimen. La presencia de Rubio subraya la seriedad de la gestión, a pesar de las aparentes contradicciones.

 

Escalada de tensión

 

El acercamiento se produce en un momento de extrema tensión. Trump mantiene un despliegue militar significativo en el Caribe, con miles de soldados, aeronaves y su mayor portaaviones, oficialmente en la lucha contra el narcotráfico. No obstante, según analistas y el entorno del propio magnate, el objetivo de esta movilización es la salida de Maduro del poder.

La estrategia de Washington es clara: por un lado, escalar la presión y elevar el tono de las amenazas, llegando a anunciar la detención de narcotraficantes vinculados a Venezuela "por tierra". Por otro lado, abrir una puerta al diálogo para evitar un conflicto armado directo que podría desestabilizar aún más la región.

La incertidumbre generada por esta política de tire y afloje es palpable. El régimen chavista ha respondido al cerco militar con despliegues internos y el entrenamiento de la población civil para la defensa, reafirmando su mensaje de unidad y resistencia ante el "imperialismo". Por el momento, la cúpula militar se mantiene firme, lo cual sigue siendo un objetivo central de la estrategia de presión de Trump.