Punto de inflexión

El PJ bonaerense en tensión: ¿quién liderará al peronismo que enfrenta a LLA?

El PJ bonaerense vive una crisis de liderazgo: Máximo Kirchner carece de apoyo y Kicillof se distancia, permitiendo que intendentes del MDF busquen redefinir el poder.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

11 Noviembre de 2025 - 07:54

Axel Kicillof y Máximo Kirchner en la disputa del poder bonaerense. (Foto: archivo web)
Axel Kicillof y Máximo Kirchner en la disputa del poder bonaerense. (Foto: archivo web)

11 Noviembre de 2025 / Ciudadano News / Política

La fecha límite para la renovación de autoridades del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires se acerca, y el tablero político peronista está más agitado que nunca. 

El actual presidente, Máximo Kirchner, enfrenta una creciente falta de consenso interno para su continuidad, alimentada por el desgaste de la última gestión electoral y una sensación generalizada entre los principales actores de que el ciclo de la conducción camporista debe revaluarse.

El principal foco de esta disidencia es la figura de Axel Kicillof. Aunque el Gobernador es visto por muchos como el líder natural que, históricamente, debería ocupar la presidencia del partido, su mesa chica ha dejado trascender que el mandatario no tiene interés en asumir ese rol

La estrategia es clara: evitar exponerlo a la interna y blindarlo para su proyección nacional de cara a 2027, manteniendo su foco en la gestión provincial como "escudo" frente al gobierno de Javier Milei. No obstante, Kicillof busca asegurar que la próxima conducción responda a su línea política.

La voz de los intendentes: "derecho al futuro"

En este vacío de poder se consolida el bloque de intendentes, ahora más organizados y con mayor peso específico. Los jefes comunales que responden directamente al gobernador se agrupan en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), una estructura lanzada por el propio Kicillof para generar una musculatura política propia, distinta de La Cámpora.

Para los intendentes del MDF, la prioridad es que la presidencia del PJ recaiga en una figura que garantice la territorialidad y la cohesión. Algunos ven con buenos ojos que sea un delegado directo del gobernador, como podrían ser los nombres de peso territorial que orbitan en la órbita de Kicillof. 

Su mensaje es que el partido debe enfocarse en la gestión y en la defensa de la provincia, dejando atrás las lógicas de la interna nacional que, según su lectura, han debilitado al peronismo.

¿Podrá Máximo Kirchner seguir al frente del partido?

La continuidad de Máximo Kirchner parece cada vez más difícil sin un amplio apoyo de los intendentes, la columna vertebral del PJ bonaerense. Aunque el kirchnerismo puro intentará prorrogar su mandato o negociar un acuerdo de unidad, la resistencia es fuerte. La pregunta que se repite en las mesas políticas es: "¿Qué méritos tiene Máximo para seguir?".

La disconformidad radica en la percepción de que su liderazgo ha sido más vertical que de construcción de consensos, llevando a tensiones visibles en el armado de listas. 

De no lograr un acuerdo, la puerta se abre a una posible interna, con figuras como la intendenta de Moreno, Mariel Fernández (actual vicepresidenta del partido), o algún dirigente de la Primera o Tercera Sección Electoral ligado al MDF, dispuestas a competir.

El rol silencioso de Sergio Massa

En esta disputa, el excandidato presidencial Sergio Massa mantiene un perfil bajo, pero su influencia sigue siendo considerable. El líder del Frente Renovador es un actor clave de la coalición y, si bien no ha postulado una figura propia para la presidencia del PJ, opera en la sombra para garantizar la unidad en las listas y evitar una ruptura total. 

Sergio Massa
Sergio Massa intenta tener un espacio para negociar. (Foto: archivo web)

Massa busca mantener una silla en la mesa de negociación, asegurando que su espacio tenga participación en la nueva conducción para preservar su base de poder en la provincia, crucial para cualquier futuro proyecto político. Su posición, más conciliadora que confrontativa, será fundamental si la interna entre el kirchnerismo y el kicillofismo se profundiza.

El peronismo bonaerense entra así en una etapa de deliberación forzosa. El quiebre en la dinámica tradicional impone la necesidad de construir un nuevo liderazgo que pueda enfrentar a la oposición en 2027, un desafío que hoy recae directamente sobre la capacidad de negociación de Kicillof y la ambición territorial de los intendentes.

Últimas noticias