Este miércoles, la Cámara de Diputados de Mendoza dio un paso crucial para el sector minero al aprobar, con 39 votos a favor, cinco en contra y dos abstenciones, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para 34 proyectos de exploración en el Distrito Minero Occidental de Malargüe. Estos proyectos representan una importante expansión para la actividad minera en la provincia, al enfocarse en la búsqueda de cobre en una región que podría ofrecer un considerable potencial económico.
Tal como ha ocurrido en el tratamiento de otros proyectos mineros en la provincia, la aprobación recibió un apoyo contundente del bloque oficialista, mientras que en la oposición las posturas fueron dispares. "La procedencia de cada diputado fue determinante", expresó un miembro de la cámara, sugiriendo que el respaldo o rechazo estuvo estrechamente ligado a los intereses territoriales y de representatividad de cada legislador.
Próximos pasos: ¿qué sucederá en el Senado?
Con el respaldo en Diputados, los proyectos pasarán ahora al Senado, donde se espera que la votación también sea favorable. De obtener el visto bueno en la Cámara alta, se podrán iniciar los trabajos exploratorios en los próximos días, incluyendo perforaciones sin uso de químicos y un análisis exhaustivo de las muestras extraídas. "Es sólo el comienzo; esto permitirá determinar si existe una viabilidad económica para avanzar a una etapa de explotación", explicó un legislador defensor de la iniciativa.
La Ley 7.722, que regula la actividad minera en Mendoza, establece que cualquier proyecto minero en etapa de explotación deberá someterse a una nueva DIA. "Esto asegura un monitoreo continuo y evita posibles riesgos ambientales no contemplados", subrayó una fuente cercana a la Legislatura, asegurando que la legislación prevé un estricto control de cada etapa.
Manifestantes y la ausencia de una 'convocatoria masiva'
En el marco de la votación, un grupo reducido de manifestantes se congregó en Plaza Independencia, frente al acceso a la Legislatura por la calle Patricias Mendocinas. A pesar de las convocatorias en redes sociales impulsadas por las asambleas en defensa del agua, la esperada manifestación masiva no llegó a concretarse. "Hubo llamados a una gran concentración, pero no se reflejó en la participación esperada", comentó uno de los organizadores, lamentando la baja asistencia. La preocupación principal de los activistas gira en torno al posible impacto ambiental de los proyectos y la afectación de los recursos hídricos en la región.
¿Una apuesta riesgosa o una oportunidad económica?
La aprobación de estos proyectos marca un precedente en el debate minero de Mendoza, donde los sectores ambientalistas han mostrado un rechazo firme en el pasado. La posibilidad de nuevas fuentes de empleo y desarrollo económico en el Sur de la provincia choca con las preocupaciones ambientales y el cuidado de los recursos naturales.
El Senado tiene ahora la última palabra sobre el inicio de esta ambiciosa fase de exploración.

