La Cámara de Diputados afrontará este miércoles una sesión extensa y decisiva, pondrá a consideración la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto minero de cobre en Uspallata, impulsado por PSJ Cobre Mendocino, la firma que tomó la posta del histórico proyecto San Jorge.
El expediente, que habilitaría la minería metalífera en Las Heras, es una de las apuestas centrales del gobernador Alfredo Cornejo en su segundo mandato. El Ejecutivo busca avanzar con una reconfiguración de la matriz productiva provincial y el oficialismo llega al recinto con los votos necesarios para garantizar la media sanción.
Movilizaciones y operativo de seguridad
Mientras en el interior de la Legislatura se desarrolla la discusión, en las calles se espera un clima cargado. Las asambleas por el agua ya se convocaron desde distintos puntos de la provincia y se encuentran frente al edificio parlamentario.
Desde el Gobierno se montó un importante operativo de seguridad para evitar incidentes y garantizar el normal desarrollo del debate legislativo.
Un proyecto marcado por el conflicto
El proyecto San Jorge arrastra más de una década de tensiones políticas y rechazo social. Desde 2009 acumuló objeciones técnicas, críticas de organizaciones ambientalistas y varios intentos fallidos para obtener aval legislativo. El punto más contundente ocurrió en 2011, cuando la Legislatura rechazó por unanimidad su DIA.
El panorama cambió con el regreso de Cornejo al Gobierno. La gestión reflotó el proyecto, aceleró su análisis técnico y logró la aprobación de la DIA, que ahora busca ser ratificada por los diputados y posteriormente por el Senado.
El oficialismo interpreta su reciente triunfo electoral como una señal de respaldo social a la agenda minera. Este martes, Cornejo afirmó que "hay consenso social para hacer minería" y aseguró que "a pesar de las minorías ruidosas, la mayoría de los mendocinos quiere minería".
Qué pasará si se aprueba la DIA
En caso de obtener el visto bueno de Diputados y luego del Senado, la empresa podrá avanzar con la factibilización de la mina, un proceso que podría extenderse durante todo 2026.
Después vendría la etapa de construcción, estimada entre 18 y 24 meses, con una expectativa de 3.000 empleos directos e indirectos. Una vez en operación, la mina generaría entre 600 y 700 puestos directos y cerca de 2.000 indirectos.