Diputados aprobó un proyecto, con media sanción, que establece aumento de haberes, refuerzo del bono, y reposición de la moratoria, ante la amenaza de veto del Ejecutivo, pero pese a las buenas intenciones, ninguna propuesta parece intentar una reforma de fondo, para crear un sistema sólido y sostenible, adecuado sobe todo a la realidad laboral y social de Argentina.
Desde hace mucho tiempo, el CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) viene estudiando el tema, proponiendo soluciones integrales, que no parecen ser escuchadas como se debe por la política, y con ellos dialogó Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch).
Rafael Rofman, investigador principal de CIPPEC, explicó: "El sistema previsional argentino tiene problemas, y son problemas estructurales, no problemas que se arreglan con un proyecto rápido, negociado como ocurrió ayer en el recinto más o menos rápido para que salga algo, que puede ayudar, perjudicar, en algunos casos es un paliativo que ayuda un poquito, pero que no resuelve el problema de fondo, porque el problema de fondo del sistema previsional argentino es que es un sistema que es muy caro, muy injusto y muy ineficiente".
Entonces, consideró que "Ordenar esto, hacer que sea menos caro, que sea más justo y más eficiente, son los desafíos grandes para la política argentina, para quienes hacen política pública y ahí pasa el gran desafío, cómo hacer para construir algunos consensos básicos por temas en los cuales no hay conflictos, pero eso no significa que haya espacio para armar acuerdos políticos porque a veces la política mete la cola y complica, y trabajar en resolver hacia adelante".
Mal uso de los recursos
Siempre se piensa que el problema central son los recursos, sin embargo el especialista pone el acento en otro aspecto, que es el uso de los recursos. "Sin duda alguna no es tan complicado como parece, lo que hace falta es tener sistemas que estén muy bien orientados al objetivo central y que no desperdicien recursos. Países del mundo más desarrollado, occidental, Estados Unidos, Canadá tienen discusiones por supuesto, porque hay distintas visiones e intereses pero tienen sistemas que con poblaciones mucho más envejecidas que las nuestras funcionan y funcionan razonablemente bien".
"La diferente grande que tenemos nosotros es que estamos desperdiciando muchos recursos, la Argentina está en una situación muy rara en la cual gasta mucha plata, porque gastamos cerca de 10% del PBI que es parecido Bélgica o Dinamarca, países mucho más ricos que nosotros, y al mismo tiempo tenemos jubilaciones que no le alcanza a nadie, o sea, gastamos mucho y los jubilados cobran poco", continuó Rofman, remarcando que "hay algo que no cierra acá, y lo que no cierra es que desperdiciamos mucho. En Argentina hoy hay cerca de 2,8 millones de personas menores de 65 años que cobran un beneficios previsional; hay más de un millón que cobran más de un beneficio, somos muy ineficientes, gastamos mucho y gastamos muy mal".
En tren de sugerencias, añadió: "Si pudiésemos empezar a ordenar, que es un proceso lento, que nunca puede tocar derechos adquiridos porque ya se jubiló pero hay que ordenar hacia adelante este tipo de cosas, entonces seguramente tendríamos más recursos para pagar mejores jubilaciones, y seguramente gastar menos plata", recalcando que "es algo que hay que empezar a hacer, una discusión que hay que dar, que es difícil porque en cuanto se plantean estas cosas muy rápidamente te acusan de genocida de adultos mayores o degenerado fiscal, es muy difícil construir un espacio donde dialoguemos, podamos disentir sin que por eso seamos criminales, y podamos construir ideas".
Las propuestas de CIPPEC
"Desde CIPPEC venimos trabajando propuestas concretas", explicó Rofman, "creemos que para que funcione algo, una reforma de fondo como la que hace falta en Argentina es fundamental que el Poder Ejecutivo se ponga al frente del debate. En ningún lugar del mundo donde se ha avanzado con reformas importantes la generó la oposición, la oposición discute, debate, cambia algunas cosas, vota o no vota, pero no es que desde la oposición viene una propuesta de reforma de fondo, eso no ocurre nunca. Hace falta que el Poder Ejecutivo lo lidere, que dialogue con todo el mundo, que sea muy transparente, plantee objetivos claros como eliminar privilegios, hacer más eficiente, eliminar condiciones que después generan que tengamos moratorias, como el requisito de tener 30 años de aporte para jubilarte, y en Argentina eso solo lo cumple un 25% de la población, entonces terminamos inventando reglas raras para que pueda entrar el resto sin cambiar las reglas de fondo para que sea algo más ordenado y consistente y todo esto es muy caro e ineficiente".
"Una manera de solucionar esto es, por ejemplo, empezar a pagar jubilaciones solamente a los que corresponde. Si vos le vas a pagar más jubilaciones a todo el mundo, incluyendo a las 2.800.000 personas que no son adultos mayores y que también cobran la jubilación, entonces es mucho más caro y más difícil. Hay una discusión que pasa por ese lado. La otra discusión, de la moratoria, está vinculada a que el régimen legal argentino dice que para jubilarte con todas las reglas, con todas las condiciones, tenes que tener 30 años de aporte realizados y en Argentina a la edad jubilatoria con 30 años de aporte llega a penas un 25%, un 30%, o sea más de 7 de cada 10 argentinos llegan a la edad de jubilarse sin tener los 30 años de aporte. Eso es un problema porque entonces es una política que no funciona para la mayoría de la población. Esa realidad hace 20 años, el 2005 se aprobó un esquema raro, un parche, fue la última sesión del año 28 diciembre en el congreso, en donde dijeron, esto es un lío, la gente no llega a las jubilación, aflojemos un poco e inventemos algo, la famosa moratoria, que es una manera complicada que el Estado le dice a la gente, vos no tenes 30 años, veni que algo vamos a arreglar y al final te lo doy igual".
Y finalmente, ya pensando en los aportantes y no en los beneficiarios, estimó: "Argentina necesita una reforma laboral porque hay normas del mercado de trabajo que funcionan mal, y que dificultan que se cree empleo de calidad para más gente. Me parece importante entender que el empleo no lo crean las normas laborales. El empleo lo crean empresarios, empleadores que contratan gente, porque están invirtiendo, porque están haciendo nuevos negocios, están creando nuevas empresas, y gente que tiene habilidades que son demandadas en mercado de trabajo".
En este aspecto aparece otro problema, que tiene que ver con la educación: "Hace tiempo producimos una fuerza de trabajo con pocas habilidades, gente que sale de la escuela y no sabe trabajar. Entonces esa gente va a ser informal. Además hace mucho tiempo que tenemos niveles de inversión muy bajo, crecimiento muy bajo con lo cual se crean pocas empresas y pocos puestos de trabajo".
"No hay manera de arreglar esto de forma inmediata, porque tiene que ver con errores cometidos en los últimos 20 30 años, no se arreglan de una. Estamos pagando costo por decisiones mal tomadas en décadas pasadas. Desde el CIPPEC hablamos todo el tiempo con gente del mundo político, y la cuando hablas los acuerdos o diagnósticos son completos, los acuerdos o propuestas están muy cerca de lo que estamos diciendo, no hay diferencias muy importantes, lo que falta son acuerdos políticos. Hay que empezar a construir algunos consensos para que pasada las elecciones podamos llevar al congreso proyectos de ley consensuados, que sean reformas de fondo y no parches", concluyó.

