Diego Harfield, ex tenista de élite, irrumpió en el escenario político nacional con una visión clara sobre la necesidad urgente de reformas económicas en Argentina. En diálogo con Sin Verso, por Ciudadano News, Harfield afirmó que el país requiere una "charla seria" sobre el mercado laboral, señalando que la legislación actual "tiene 70 años. Es vieja, super improductiva y dura para el empleador". Esta rigidez, explica, provoca que el empleador no tome personal, algo que deviene en no generar empleo, "por miedo".
Para Harfield, es crucial repensar la flexibilización laboral mirando lo que ya ha sucedido en el mercado durante los últimos 15 años. De hecho, no teme usar la palabra flexibilización, recordando que el presidente ganó las elecciones "hablando de ajuste, cuando la palabra ajuste fue mala palabra durante mucho tiempo. Creo que una flexibilización tampoco debería ser una mala palabra".
"El Chip del Desarrollo" y la visión económica del Gobierno
Desde su perspectiva, la visión del gobierno, liderada por el presidente Milei y su equipo económico, es "muy desarrollista". Esta visión se basa en el principio de "menos es más", creyendo que aun "bajando impuestos se puede recaudar más, bajando costos puede haber más recaudación, porque va a haber más". Harfield subraya que la imposición de impuestos muy altos y distorsivos termina generando una "economía en negro".
El problema de fondo es la limitada capacidad contributiva del país: "Creo que, actualmente, el empleo formal alcanza apenas a un 30%. El resto es en negro, o con monotributo", explicó. Por ello, es imperativo "ampliar la capacidad contributiva que tiene el país".
De Misiones al Congreso: salir de la zona de confort
Harfield relata que su incursión en la política fue "todo muy sorpresivo, muy rápido," pues hace solo unos meses estaba dedicado a su vida personal y profesional. Tras retirarse del tenis a los 30 años, en lugar de permanecer en la "zona de confort" como entrenador, optó por desafiarse a sí mismo. "Honestamente podía haber quedado en esa zona de confort del lugar donde a uno le salen bien las cosas," admite.
Decidió estudiar administración de empresas y contador público para aprender sobre el mundo empresarial, y luego se apasionó por el mercado de capitales, formando su propia empresa. Al principio dudó en entrar a la política, pero su motivación fue "salir de la zona de confort" y buscar un crecimiento personal grande a través del servicio a la gente.
El nuevo Congreso que se viene, afirma Harfield, es "muy renovado y se perfila como bastante técnico, incluyendo abogados y economistas. Creo que se formará un lindo bloque para apoyar las ideas y reformas del presidente". El legislador de Misiones concluye con un mensaje de urgencia, señalando que Argentina "necesita estas reformas de verdad porque no podemos perder más tiempo" mientras países vecinos como Brasil y Paraguay están "creciendo de una manera increíble". Su objetivo es que el país salga de su estancamiento y active el "chip del desarrollo".

