Aunque el presidente se encuentra de viaje, y desde la distancia celebró la condena de CFK por redes, desde el entorno rechazaron esta tarde que el Gobierno haya influido en el fallo de la Corte Suprema contra Cristina Kirchner, y a la vez mandaron un velado mensaje al PRO, al señalar que "los que hablaron de un pacto de impunidad con el kirchnerismo deberían pedir perdón".
Uno de los funcionarios más influyentes de la gestión libertaria, frente a un grupo de periodistas acreditados en Casa Rosada, señaló: "El Gobierno no tiene nada que ver con fallos de tres instancias distintas que vienen desde hace diez años", a solo minutos de que se conociera el veredicto de la Corte que envía a la cárcel a la expresidente.
casa rosada
El mismo funcionario, consultado sobre las implicancias políticas del pronunciamiento de la Corte, y más precisamente sobre qué pasará ahora con el peronismo, remarcó: "Con el fallo este se puede abroquelar o también se puede partir en mil pedazos, que es algo que suele pasar cuando ya no está más el líder". También ratificó el criterio de seguir aplicando el protocolo antipiquetes en los cortes de calles, autopistas y manifestaciones que se puedan producir por parte de la militancia kirchnerista, en rechazo al fallo.
Antes de conocerse el fallo de la Corte, ya se había pronunciado otro referente del gobierno libertario, quien alertó: "Será un fallo de la Justicia y habrá que respetarlo, nosotros no no vamos a dejar psicopatear con lo de proscripción o persecución. Es una decisión de la Corte, no nuestra", y siguió con una chicana: "¿Si no pudimos meter dos jueces en la Corte (Por Ariel Lijo y Manuel García Mansilla), creen que podemos influenciar sobre tres jueces de la Corte?".
También le preguntaron sobre cómo se manejarán frente a las protestas que se puedan producir en estos días por los sectores kirchneristas. "Ningún fallo judicial puede condicionar el accionar de las fuerzas de seguridad", sostuvo.