En una jornada que marca el inicio de una nueva modalidad de control denominada el "ICE argentino", el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) llevó a cabo un despliegue masivo en la zona oeste del Conurbano Bonaerense. El operativo se centró en una feria clandestina ubicada en la localidad de Villa Celina, partido de La Matanza, bajo el requerimiento de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM).
Durante la intervención, los efectivos de la Comisaría de Asuntos Migratorios detectaron a 16 ciudadanos extranjeros que residían en el país de manera irregular. Según fuentes policiales, estas acciones guardan similitudes con las que realiza el Immigration and Customs Enforcement (ICE) en Estados Unidos a pedido de Donald Trump, aunque con una distinción clave: en Argentina el objetivo actual es la intimación a regularizar la situación migratoria y no la expulsión inmediata.
Tecnología biométrica y resultados
Para la identificación de las personas, la PFA utilizó tecnología de punta, incluyendo el sistema Morpho RAPID ID, un dispositivo biométrico portátil que permite el cruce de datos en tiempo real con bases de la DNM, el SIFCOP y el sistema SASI. En total, se identificó a 458 personas, de las cuales 369 eran extranjeras.
Como resultado de las inspecciones en locales y puestos callejeros, se labraron actas de Declaración Migratoria y se sancionó a los responsables de comercios que empleaban a personas en situación irregular.
Robo y falsificación de marcas
Más allá de la cuestión migratoria, el operativo reveló serias irregularidades penales. Cuatro personas de nacionalidad boliviana (tres mujeres y un hombre) fueron detenidas, acusadas de administrar locales donde se cometían los siguientes delitos:
• Infracción a la Ley de Marcas (Ley 22.362): Se incautaron 50 remeras, 226 pares de zapatillas y 55 pantalones de marcas apócrifas.
• Comercialización de objetos robados: Se secuestraron 70 teléfonos celulares, muchos de los cuales estaban bloqueados por el ENACOM al figurar como sustraídos.
El caso quedó bajo la órbita del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional número 3 de Morón, a cargo del juez Leonardo Cano, quien dispuso la detención de los implicados y el secuestro de la mercadería.

