Pocas horas después de recibir el alta médica y regresar a su departamento en el barrio porteño de Constitución, donde actualmente cumple con el régimen de prisión domiciliaria, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a la escena pública con una fuerte declaración de impacto internacional. Utilizando su cuenta de X como plataforma, rompió el silencio para condenar enérgicamente la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, a la que no dudó en calificar explícitamente como un "secuestro" del mandatario Nicolás Maduro.
Geopolítica y la disputa por los recursos
La líder del peronismo apuntó sus dardos directamente contra la administración de Donald Trump. Para CFK, la denominada "Operación Resolución Absoluta", ejecutada el sábado por la madrugada, no constituye un acto de justicia internacional, sino una maniobra estratégica para controlar recursos clave de la región. En su extenso texto, denunció que el objetivo real del operativo es "apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional", desestimando las justificaciones oficiales vertidas desde la Casa Blanca sobre la captura.
El mensaje de la exvicepresidenta busca interpelar a todo el arco político, intentando trascender las afinidades ideológicas con el chavismo. "Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro", planteó en su escrito, pero advirtió que lo sucedido representa una violación flagrante de la soberanía que sienta un precedente peligroso. "EE.UU. volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir", sentenció con dureza. Con este pronunciamiento, Cristina Kirchner deja en claro que, tras superar su reciente cuadro de salud y regresar a su reclusión domiciliaria, su voz política sigue activa y confrontativa frente al escenario global.