Tras más de tres meses sin pronunciamientos públicos, el silencio de Cristina Kirchner se consolida como un mensaje político deliberado. En un ecosistema donde la gestión de Javier Milei se alimenta del ruido digital, la expresidenta elige la invisibilidad para quitarle al oficialismo su blanco favorito de ataque. El periodista José Urrutia analiza en Sin Verso la actualidad política en torno a la exmandataria.
Esta fase de "mutismo estratégico" coincide con un pragmatismo creciente en el peronismo, que busca reconstruir un centro nacional de cara al 2027. Al no interferir, Kirchner permite que otros actores tiendan puentes, transformando al Congreso en un laboratorio de acuerdos de supervivencia. En política, a veces no estar es la mejor forma de estar.