El informe se basa en el programa "Creencias Sociales" del Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Se trata de una encuesta nacional y federal, que en su edición más reciente utilizó una muestra de 1.250 casos. Esta es la tercera vez que se realiza el relevamiento, permitiendo observar tendencias a lo largo del tiempo.
El consultor y analista político Facundo Cruz, coordinador general del Observatorio, señaló en Círculo Político que el estudio busca desmenuzar las creencias de la sociedad argentina referidas al mercado, el estado, las libertades, los derechos individuales y, fundamentalmente, el punto de la creación de empleo.
Históricamente, tras la crisis del 2001, la preferencia ciudadana viró hacia un "mayor estado" que proveyera bienes y servicios, como reacción al modelo pro-mercado de los años 90. Sin embargo, veinte años después del 2001, la tendencia vuelve a ser hacia el mercado, confirmando un "giro privatista" que se ha sostenido durante los tres años de la encuesta.
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El mercado gana por goleada en empleo
El punto donde más claramente se confirma el giro privatista es en la preferencia por el tipo de empleo. Frente a la consulta sobre qué tipo de empleo prefieren los encuestados (asumiendo las mismas condiciones de remuneración y laborales):
• El 52% de los encuestados dice que prefiere el empleo privado.
• El 43% prefiere el empleo público.
La diferencia a favor del empleo privado es de 9 puntos porcentuales. Esto es lo que lleva a afirmar que el mercado "gana por goleada" en la provisión de trabajo.
Sin embargo, los datos también muestran la complejidad de la sociedad. Aunque existe una inclinación hacia el empleo privado, el 43% que prefiere el empleo público demuestra que no hay un giro total hacia lo privado. De hecho, la preferencia por el empleo privado muestra cierta volatilidad: en 2025 subió 3 puntos respecto al 49% de 2024, pero aún está por debajo del 53% registrado en 2023.
La demanda de equilibrio
El giro privatista no es absoluto y encuentra límites, sugiriendo que la ciudadanía demanda un modelo de "equilibrio".
El consultor Facundo Cruz mencionó que, en 2025, se observó un freno al crecimiento de la confianza en las empresas privadas que no había estado presente en años anteriores. Este resultado indica un límite a la expansión de la confianza en el mundo privado y muestra un "mix de preferencias".
Las preferencias ciudadanas no tienen formas uniformes, asemejándose a una "torta marmolada". La sociedad argentina no está experimentando un rechazo del 80% a la idea de un estado presente. En cambio, la ciudadanía demanda un mayor equilibrio con un estado eficiente y eficaz que cumpla su rol de control, lejos de ser un estado mínimo que solo garantice seguridad y propiedad privada.
Esta demanda de modelos mixtos es clave en la provisión de servicios. Ante la pregunta sobre cómo se gestionan mejor los servicios públicos, se observa una tendencia creciente hacia la privatización controlada:
• Actualmente, el 56% de los encuestados considera que los servicios públicos deben estar privatizados, pero "con mayor control del Estado".
• La frase de "mayores controles" implica la necesidad de una mayor presencia estatal en el chequeo de cómo las empresas ofrecen esos servicios.
• En contraste, aquellos que privilegian el sistema privatizado sin injerencia del estado representan solo el 10% de los encuestados, es decir, solo 1 de cada 10.
La grieta política en la elección laboral
Las preferencias laborales varían drásticamente al cruzar los datos con la simpatía política. La preferencia por el empleo privado es abrumadora en ciertos segmentos:
• Más del 70% de quienes se identifican con La Libertad Avanza (LLA).
• El 69% de quienes simpatizan con Juntos por el Cambio (JxC).
Sin embargo, se observa una fuerte disparidad con el electorado peronista:
• Solo el 33% de quienes se identifican como peronistas, peronistas más tradicionales o kirchneristas prefiere el empleo privado.
Esto muestra "dos mundos": quienes tienen simpatía por el peronismo tienden a preferir un empleo público, mientras que quienes simpatizan con el gobierno nacional prefieren un empleo privado.
En relación con el gasto público, si bien hay un apoyo importante para reducirlo, la resistencia a los recortes es muy marcada en áreas sensibles. Nueve de cada diez consultados (9 de cada 10) rechazan los recortes en salud y educación. También se observan valores similares de rechazo en tecnología, y un rechazo fuerte en cultura. La demanda de recortes de gasto público se enfoca en otras áreas, como la política, los planes sociales (donde la sociedad está más dividida) y el empleo público.
Consideraciones metodológicas y regionales
El estudio "Creencias Sociales" es de naturaleza cuantitativa y, como tal, no permite desentrañar el "por qué" de las respuestas. Para conocer las razones profundas de estos giros y preferencias, sería necesario abordar estudios con metodologías mixtas, combinando la encuesta con análisis cualitativos como grupos focales o entrevistas en profundidad.
Finalmente, en términos regionales, el estudio hizo una diferenciación entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el resto del país (interior), pero no se encontró mucha diferencia que permita establecer que hay una diferenciación significativa en las respuestas según el lugar de residencia del encuestado. Aunque se tomaron casos en provincias como Chaco, Corrientes y Misiones, el tamaño acotado de la muestra en regiones específicas (como el norte grande o el noroeste) dificultaría sacar conclusiones específicas para poblaciones muy acotadas, pero la conclusión general no muestra grandes variaciones regionales