El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que Argentina crecerá un 4% anual en 2026 y 2027. Esta cifra posiciona al país por encima del promedio mundial (3,3%) y liderando la región frente a potencias como Brasil y México. Tras casi 15 años de estancamiento económico, esta proyección representa un quiebre histórico en la inercia del país.
Aunque el Gobierno es más optimista con un 5%, el FMI destaca el superávit fiscal como pilar fundamental. Lograr tres años consecutivos de crecimiento sería un hito inédito para las nuevas generaciones, marcando el inicio de una recuperación sostenida desde la base del ciclo económico.