El gobernador Alfredo Cornejo se refirió al resultado de las elecciones realizadas en la provincia de Buenos Aires y aseguró que el mensaje de las urnas confirmó que "el kirchnerismo no está muerto, sino que sigue vivo y con posibilidades de volver al poder nacional".
En declaraciones a la prensa, el mandatario provincial señaló que la victoria del peronismo bonaerense no representó una sorpresa, ya que se trata de un distrito gobernado durante casi 38 de los 42 años de democracia. "El peso determinante de la primera y tercera sección electoral del conurbano, donde casi nunca pierden, explica la diferencia. Por eso adelantaron la elección, que les salió bien", puntualizó.
Cornejo recordó que todos los oficialismos provinciales que adelantaron sus elecciones terminaron imponiéndose, con la única excepción de la Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, criticó la estrategia del Ejecutivo nacional: "El Gobierno cometió un error al nacionalizar una contienda provincial".
Según el mandatario mendocino, los sectores más postergados del conurbano, dependientes de programas sociales, de la industria protegida por el Estado y del aparato de movilización territorial, fueron clave en la construcción de los 13 puntos de diferencia que definieron el triunfo peronista.
A su vez, Cornejo advirtió que el resultado bonaerense deja una lección clara: "Un regreso del kirchnerismo significaría más pobreza, más desigualdad, más economía en negro y un deterioro todavía mayor en salarios y jubilaciones".
A nivel provincial, ratificó que no habrá cambios en la orientación de su gestión: "El programa de Gobierno de Mendoza debe mantenerse encolumnado, sosteniendo los servicios públicos de educación y salud, que son la base de la igualdad de oportunidades. Seguiremos invirtiendo en esas áreas y administrando con equilibrio para poder realizar obra pública".
El gobernador insistió en que Mendoza ya recorrió el camino del orden fiscal y no debe abandonarlo: "Una elección provincial no debería modificar ese rumbo. La disciplina fiscal, combinada con eficiencia y buena gestión, es lo que distingue al modelo mendocino".
Sobre la figura de Luis Petri, actual ministro de Defensa, destacó que "es un muy buen legislador con gran trayectoria parlamentaria y que ahora transita su primera experiencia en el Ejecutivo como ministro de Defensa".
En el tramo final de sus declaraciones, Cornejo defendió la importancia de mantener un debate público de calidad: "Cuando tengo diferencias las planteo, incluso con fallos judiciales, pero siempre en el marco del respeto institucional y cumpliendo la ley. Lo que no sirve es un estilo basado en insultos o descalificaciones personales, porque eso degrada la deliberación democrática".