La caída de la sesión por Ficha Limpia expuso algo más grave que la falta de quórum: una preocupante falta de "cintura política" en el oficialismo. El análisis político apunta directamente a la gestión en la Cámara Baja, calificando lo sucedido como una "mala praxis" legislativa que pudo evitarse. El PRO, aliado clave hasta ahora, ha marcado un límite visible. La percepción es que el Gobierno comete errores no forzados por falta de profesionalismo a la hora de "puntear" los votos y gestionar las presencias. No se trata solo de una ley caída, sino de la erosión de la confianza con sus socios.
Aunque hoy el Ejecutivo minimice estos roces, el costo a futuro será real. Los expertos advierten que esta factura por "impericia" llegará inevitablemente, complicando el escenario político y legislativo de cara al 2026, cuando los acuerdos sólidos sean vitales para la gestión.