A pocos días de las elecciones nacionales, el politólogo Guido Moscoso, gerente de la consultora Opinaia, ofreció un análisis en el programa Sin Verso sobre cómo podría configurarse el escenario político y económico una vez concluido el proceso electoral. Según analizó, el Congreso que se perfila tendrá "un clima político distinto al de los años previos".
"El primer año de gestión de Milei (diciembre 2023 a diciembre 2024) fue un periodo de negociación donde el gobierno pudo aprobar leyes importantes para su agenda, a pesar de las modificaciones y algunos traspiés. Este 2025, con elecciones nacionales y provinciales, ha sido un año de bloqueo, donde el gobierno proponía algo y el Congreso lo rechazaba, o el Congreso sancionaba algo y el gobierno lo vetaba e insistía con ese veto", describió Moscoso.
En ese sentido, anticipó que para 2026 y 2027 podría esperarse un punto intermedio entre ambos escenarios: ni tanta negociación como al inicio, ni tanto bloqueo como en el presente. "Sería difícil para la gestión Milei sostener un escenario de bloqueo durante los dos años restantes de su mandato", señaló.
Moscoso explicó que La Libertad Avanza probablemente mantendrá o incluso aumente su caudal legislativo, lo que le permitiría al gobierno fortalecer su capacidad de negociación. Sin embargo, advirtió que el resultado electoral del 26 de octubre será clave para determinar el tipo de acuerdos posibles.
"Si el gobierno no pierde por mucho o gana por poco, se espera consenso entre La Libertad Avanza y ciertas fuerzas del centro. Pero si pierde con una diferencia mayor, especialmente en Buenos Aires, habrá que ver cómo juega eso política y simbólicamente en la negociación, más allá de las bancas", puntualizó.
Ante la frase que circula en algunos sectores "incluso perdiendo, Milei gana", Moscoso fue cauteloso: "Hay que verlo desde dos perspectivas que se cruzan: el número de bancas, que es relevante para la gobernabilidad, y el número de votos. Si La Libertad Avanza sale fortalecida parlamentariamente pero obtiene menos votos de lo esperado, esas bancas podrían no ser suficientes para negociar con un gobierno debilitado tras una derrota electoral."
Además, el politólogo subrayó que el lunes 27 de octubre será un día clave para medir las repercusiones del voto: "Habrá que estar atentos a lo que pase con el dólar, la inflación y la interpretación de los mercados, así como con las declaraciones del Tesoro norteamericano, que hoy es un actor central por los acuerdos en curso".
En cuanto al contexto económico, Moscoso sostuvo que la elección ya está jugada en términos macroeconómicos: "El dólar está estable, la inflación no cambiará en una semana y el poder adquisitivo tampoco. Cada segmento del electorado hará su balance. Llegar con un dólar estable y una inflación controlada es un activo para el gobierno, pero la pregunta es si eso alcanza para ganar por fuera del núcleo duro".
Respecto del apoyo de Estados Unidos, Moscoso lo calificó como un punto a favor de la gestión Milei: "Conseguir ese voto de confianza es un logro, sobre todo pensando en el electorado más duro. Habrá que ver cómo evoluciona y cuál es el diálogo entre los resultados y el apoyo de los mercados el lunes 27."
Finalmente, el analista remarcó que la figura del Presidente toma una centralidad innegable en el cierre de campaña, en un escenario que, según él, será "plebiscitario".
"En Argentina, la gente suele votar a los gobiernos por su gestión y sus resultados económicos. Eso es lo que veremos este 26 de octubre", concluyó.

