Luego del avance de la reforma laboral en el Senado, la CGT anticipó para este lunes a las 16:00 su reunión de Consejo Directivo. El encuentro, que será de carácter virtual, tiene un objetivo central: definir un paro general de 24 horas para la jornada en la que la Cámara de Diputados comience el tratamiento definitivo del proyecto impulsado por Javier Milei.
Internas y puntos críticos de la reforma
La decisión de adelantar el cónclave responde a las crecientes presiones internas de los sectores más combativos y del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que ya anunció su propia movilización. Aunque el ala dialoguista de la central obrera buscaba una estrategia de negociación parlamentaria, el malestar social y gremial por los cambios en el régimen de indemnizaciones y licencias obligó a endurecer la postura para no perder el control de la calle.
Uno de los detonantes del nuevo conflicto es el artículo que reduce los salarios durante las licencias por enfermedad o accidentes ajenos al trabajo, punto que la CGT califica como "regresivo e inconstitucional". Los abogados de la central ya preparan una impugnación judicial, argumentando que la normativa lesiona derechos básicos de los trabajadores al afectar sus ingresos en situaciones de vulnerabilidad médica.
Mientras el Gobierno nacional intenta acelerar los tiempos legislativos para sancionar la ley antes de fin de mes, la CGT apuesta a que las disidencias en bloques aliados (como sectores del PRO y partidos provinciales) permitan introducir modificaciones de último momento o, directamente, trabar el proyecto para que deba regresar a la Cámara de Senadores.