CFK pedirá que le quiten la tobillera y flexibilice el régimen de visitas
Cristina Fernández de Kirchner presentará un recurso la semana próxima para que el máximo tribunal revise su situación. Su defensa recusará a los tres jueces que deberán resolver el planteo.
Cristina Kirchner pedirá formalmente a la Corte Suprema de Justicia que le retire la tobillera electrónica que controla sus movimientos y que se flexibilice el régimen de visitas que mantiene en el marco de su prisión domiciliaria. La presentación será la semana próxima y estará a cargo de sus abogados, Alberto Beraldi y Aru Llernovoy, quienes también recusarán a los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti por supuesta parcialidad.
Jueces de la Corte Suprema de Justicia.
Según confirmaron fuentes judiciales, se trata del primer planteo que la exmandataria hace llegar al máximo tribunal desde que quedó firme la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en el caso "Vialidad".
Los argumentos de la defensa de Cristina Kirchner
Los letrados de la exjefa de Estado remarcaron que la tobillera electrónica "no impide una fuga, sino que simplemente alerta si alguien sale del perímetro permitido". En ese sentido, insistieron en que Cristina Kirchner nunca incumplió con las medidas judiciales, siempre regresó en tiempo y forma de sus viajes al exterior, además, cuenta con custodia permanente de la Policía Federal.
Con respecto al régimen de visitas, la defensa planteó que no existe norma que obligue al Tribunal Oral a imponer restricciones como las que hoy enfrenta la expresidenta, a quien sólo pueden visitar sin autorización sus familiares directos, médicos, abogados y custodios. "En la práctica, ninguna persona detenida en su domicilio tiene límites de visitas como los que se le aplican a Cristina Kirchner", argumentaron.
La Cámara Federal de Casación rechazó la semana pasada la apelación de la defensa, al considerar que el planteo no se dirigía contra una sentencia definitiva y que las restricciones no constituyen una vulneración irrazonable de la dignidad humana.
Los jueces Gustavo M. Hornos y Diego G. Barroetaveña sostuvieron que el uso de la tobillera electrónica y el control de visitas "garantizan una regulación ordenada y razonable de la prisión domiciliaria, atendiendo a los fines de la ejecución penal".
Frente a ese revés, Cristina Kirchner insistirá ahora ante la Corte Suprema con un recurso de queja en busca de modificar las condiciones de su detención domiciliaria.