El caso de Diego Spagnuolo que investiga la Justicia en Argentina para determinar si hubo corrupción en el gobierno de Javier Milei podría complicarse debido al tiempo que se tomó para el secuestro de los teléfonos celulares de los principales implicados, sumado que algunos no entregaron las claves de sus móviles.
Anibal Lazzaroni, profesor en investigación criminal y experto en ciberseguridad, indicó en el programa Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Con el tiempo que se demoró en secuestrar los equipos supongo que un profesional podría haber llegado a borrar información clave para la causa que ahora investiga la Justicia argentina".
"Tenemos prácticamente un 70% más de seguridad en la información de Telegram que WhatsApp, de eso no cabe duda", marcó.
En la investigación por presuntas coimas en Discapacidad, la Justicia Federal abrió el teléfono de Diego Spagnuolo y no encontró conversaciones con Karina y Javier Milei. Aparentemente, el propio Spagnuolo habría borrado chats que podrían complicarlo.
Los datos encontrados en ese análisis arrojaron que Spagnuolo cambió de teléfono en agosto de 2024, ya que la actividad hallada en el dispositivo secuestrado comienza en esa fecha. No se trata de un dato menor, ya que coincide con la denuncia realizada por el abogado Alejandro Díaz Pascual, que pidió se investiguen hechos similares a los descritos en los audios, obtenidos de manera clandestina y editados, tras una investigación hecha por el periodista Tomás Méndez.
Otro dato a tener en cuenta es que Emmanuel Kovalivker, uno de los dueños de Suizo Argentina, tiene un teléfono Samsung de última generación, el cual todavía no ha podido abrirse.
Cómo se podría complicar la investigación por los celulares
Lazzaroni señaló que, "dentro de los equipos técnicos se tiene la capacidad de poder acceder a cierta información y en cuanto al derecho de no brindar las claves de teléfonos, el mismo Estado podría solicitar, mediante oficio judicial, la apertura a la compañía fabricante de los aparatos. Incluso, de acuerdo a la magnitud del caso, la misma compañía podría permitir la apertura de la información encriptada".
"Si yo utilizo un WhatsApp internamente en el almacenamiento de la aplicación, va a quedar una copia dentro del sistema operativo. En algunos equipos se borra la memoria, pero queda la información en el sistema operativo. Tengo tres instancias para poder recuperar la información", consideró.
Y aclaró: "Ahora, si alguien logra borrar en profundidad algún tipo de información, sí quedan rastros de que el audio o el texto borrado fue removido a propósito. El proceso para lograr la apertura de los equipos, en el caso de que la Cancillería de Argentina le envíe una solicitud judicial a Apple, el trámite podría llegar a demorar unos seis meses. Como es una compañía fuera del país, el pedido lo debería hacer la Cancillería".
"La posibilidad de que existe una traba siempre está vigente y es posible. Aunque un juez tiene las opciones disponibles para poder abrir a un equipo. En el lapso necesario por el secuestro de los equipos, si el equipo llegó a manos a un técnico experto, el proceso del borrado puede llegar a demorar unas dos o tres horas", dijo.
Manifestó que, "de hecho, el encriptado es mucho más seguro en Telegram que con un virus troyano que en WhatsApp podría llegar a acceder a información de forma clandestina. Además, Telegram tiene temas que funcionan por proximidad, donde puede ofrecer cualquier tipo de estupefacientes, alcohol, cosas robadas, entre otras cuestiones como la pornografía infantil".
"Cuando uno pide peritar un equipo móvil, se puede determinar la persona que estuvo del otro lado de la línea. Cada uno que recibe un audio se trata de un mensaje de voz, escuchable. Lo que se recibe es un archivo que contiene una gran cantidad de información, como el modelo del teléfono, la hora, la geolocalización, entre otros datos", explicó.
Apuntó Anibal Lazzaroni que, "una cosa es la grabación de un audio y otra es el envío de un audio de una persona a otra. De hecho, puede haber una posibilidad técnica de que los teléfonos puedan ser abiertos por expertos argentinos que en el país los hay. En la investigación está la posibilidad de que el juez con su criterio pueda interpretar que la no entrega de las claves sea considerada como una obstaculización del avance de la causa".
