El total de cargos políticos -desde el nivel subsecretario en adelante- de las Secretarías que dependen del Presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, se incrementaron un 159% en comparación a la gestión de Alberto Fernández.
La última modificación fue oficializada horas atrás, y tiene que ver con el traspaso de la Secretaría de Cultura desde Capital Humano, por lo que ahora Milei concentra más funciones.
Pablo Javier Salinas, politólogo, explicó en el programa Sin Verso de Ciudadano News: "Si bien es cierto que cuando analizás toda la estructura del organigrama estatal ha caído. Es muy notorio, teníamos 18 ministerios que uno podría decir, por ahí es demasiado si ahora solo hay 8 ministerios. Y eso generó que aproximadamente el 20% de esos cargos políticos caen. Cuando ponés la lupa en presidencia de la nación, el área más cercana de Milei, los despachos dentro de Casa Rosada, este incremento es bastante llamativo. Y excede absorber funciones de otras áreas como por ejemplo, cultura", admitió.
Y agregó: "O en algún momento le habían sacado a Mondino porque era la vieja Fundación Exportar y también quedó absorbida en presidencia. No sé sabe bien qué se está haciendo al respecto, pero se crearon cargos en un gobierno que decía que venía a eliminarlos porque se crea una secretaría completamente dentro de presidencia de la nación, para María Ibarzabal Murphy y después se crea una secretaría para Manuel Adorni, vocero presidencial, que cobra con rango de ministro".
"Después hubo también una modificación respecto a eso. O sea, convive con una secretaría de Prensa que es de Eduardo Serenellini. Como que uno ahí no entiende. Si bien ahí la comunicación y la prensa no necesariamente son lo mismo, uno dice, es un gobierno que venía a terminar con la casta, los privilegios y cargos políticos. Y lo que hace es o solaparlos o crearlos en el área más cercana a Milei", analizó.
Consideró que, "es difícil entender el rol de Serenellini. Alguien que tiene la función de visitar provincias, recibir organizaciones como tomando temperatura del clima político y algunas necesidades, pero que poco tienen que ver con la labor de prensa. Hoy toda la comunicación del gobierno la maneja Adorni. Que debe tener una de las redacciones más grande de la Argentina, tiene 108 personas a su cargo".
"Sí, hay un crecimiento en la estructura, siempre computo del subsecretario para arriba, porque es lo que se puede ver en el boletín oficial. De ahí para abajo empieza a ser un poco más difusa. A veces hay muchas resoluciones, disposiciones que no se publican en el Boletín Oficial. Entonces, ahí uno le pierde el rastro, pero el número es contundente y una estructura muy grande. Hay una serie de decisiones de ajuste económico muy importante. Bastante profunda en determinadas áreas, pero en otras no y en esas otras parecerían no ser centrales y de futuro para Argentina, no se define el crecimiento del PBI en esas secretarías", reflexionó.
Reconoció que tampoco hay mucho acceso a lo que sucede ahora en el Salón de las Mujeres: "Sí, de hecho, hasta le han cambiado el nombre y parece más una reacción de un medio grande que un salón de una Casa de Gobierno. Ni hablemos de Santiago Caputo con un contrato que factura, que tiene oficina dentro de la Casa Rosada, pero no figura dentro de los funcionarios y a los que podés ir a visitar y no tiene por qué dejar registro", dijo.
"Otra cosa aún más grave. Como está contratado como monotributista, no le aplica la ley de ética pública entonces. Tampoco tiene que presentar declaraciones juradas, no está obligado a hacerlos en la Oficina Anticorrupción. Y se le pierde todo tipo de rastro de con quién se reúne, para qué se reúne, entre otros asuntos. Y no es secreto para nadie la cantidad de poder que concentra y maneja Santiago Caputo desde que se dice que, por ejemplo, el titular de la SIDE responde a él. O el secretario de Cultura, Comunicación, de Relaciones Exteriores, Nahuel Sotero, quien también responde a él. Entonces parece que para la batalla cultural hay infinito, pero para las otras cosas no, y esto es también un poco casta", admitió.
Reconociendo una doble vara, pero en términos de comunicación, que hay una batalla cultural que, en principio, pareciera estar dándole resultados, marcó: "Son muy eficientes en ese campo, no hay nada para decir, excepto que sus objetivos comunicacionales los cumplen".
Por eso ayer el asunto del tuit de Adorni con el tema de los correos. Un domingo a las 19, para ir marcando un poco la agenda y que hoy fuera un poco también ese tema, respondió categórico: "Sí y que también se corra el foco de otros temas que son relevantes y siempre ellos comunicacionalmente explotan un tema, lo llevan al máximo. La semana pasada, por ejemplo, fue el conflicto con Aerolíneas Argentinas e Intercargo. Eso en algún momento ya deja llamar la atención de la agenda pública, entonces, empiezan a ir rápido con otra cosa y así seguirán no sé con qué más".
Repasando que antes tenían repetidores digitales y hoy lo son digitales, televisivos, manifestó: "Sí y con un canal que va a tener cambios por lo que parece en la grilla. Son trascendidos, pero aparentemente grandes figuras de este canal de cable van a migrar a otro.
Casta al fin, entonces, ¿cumplió Milei con el contrato electoral del ajuste y la motosierra?, indudablemente. ¿Ahora cumplir con el contrato electoral de eliminar la casta? No, bueno, habrá que ver cómo repercute en su electorado. Hay muchas explicaciones, pero para mí la más contundente es al no haber nada enfrente. Al haber una oposición tan atomizada, tan rota entre sí, hacés zoom en el radicalismo y están todos peleados. Zoom en el peronismo, están peleados. Zoom en el Pro y no sabés si Mauricio Macri está más incómodo con el Pro que cómodo. Tampoco sabés cómo resuelven.
Entonces, enfrente, no hay nada. Por supuesto que se mantiene alta la imagen de un gobierno que no tiene quién lo ponga en cuestión y cómodo".