Tensión internacional

Giro inesperado: Tras las amenazas sobre Venezuela, EE.UU. lanzó un ataque contra ISIS en Siria

Washington concretó su "declaración de venganza" contra ISIS con una ofensiva masiva sobre 70 objetivos junto a Jordania. Al mismo tiempo Trump levantó las sanciones económicas para reconstruir el país árabe.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

20 Diciembre de 2025 - 12:26

El viernes a última hora Estados Unidos lanzó un ataque militar contra Siria en represalia por el asesinato de dos soldados norteamericanos.
El viernes a última hora Estados Unidos lanzó un ataque militar contra Siria en represalia por el asesinato de dos soldados norteamericanos.

20 Diciembre de 2025 / Ciudadano News / Política

A pesar de que la brújula geopolítica apuntó toda la semana hacia Sudamérica, la maquinaria militar norteamericana finalmente detonó del otro lado del océano. A última hora del viernes, Estados Unidos ejecutó una ofensiva aérea masiva en Siria contra 70 objetivos vinculados a ISIS, en lo que el Pentágono calificó oficialmente como una "declaración de venganza" tras la muerte de dos soldados estadounidenses.

Si bien las amenazas de una intervención inminente estuvieron enfocadas en la situación de Venezuela, los misiles finalmente apuntaron contra el corazón de Medio Oriente. Las explosiones sacudieron desde la provincia de Deir ez-Zor hasta las antiguas ruinas de Palmira, buscando desarticular la capacidad operativa de los remanentes del Estado Islámico.

La operación, denominada "Hawkeye" en honor al estado de Iowa —lugar de origen de los sargentos caídos Edgar Brian Torres Tovar y William Nathaniel Howard—, no fue una escaramuza menor. Involucró el despliegue de cazas F-15, aviones de ataque A-10 Thunderbolt ("cazatanques") y helicópteros Apache, apoyados por aviones F-16 de la Real Fuerza Aérea de Jordania

"Este no es el comienzo de una guerra; es una declaración de venganza. Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Trump, nunca dudará ni cejará en la defensa de nuestro pueblo", sentenció el Secretario de Guerra Pete Hegseth en X. "Como dijimos justo después del brutal ataque, si atacas a estadounidenses, en cualquier parte del mundo, pasarás el resto de tu breve y angustiosa vida sabiendo que Estados Unidos te perseguirá, te encontrará y te matará sin piedad. Hoy hemos cazado y matado a nuestros enemigos. A muchos. Y seguiremos haciéndolo", cerró. 

"Traición" interna y represalia letal

El detonante de este ataque masivo tiene un componente de infiltración que encendió las alarmas en Washington. El ataque previo en Palmira, que cobró la vida de los dos militares y un intérprete civil, no provino de una célula externa tradicional, sino de una emboscada perpetrada por un miembro de las fuerzas de seguridad interna de Siria

Donald Trump, saluda a militares durante el traslado solemne de los restos de dos miembros de la Guardia Nacional de Iowa caídos en Siria.
Donald Trump, saluda a militares durante el traslado solemne de los restos de dos miembros de la Guardia Nacional de Iowa caídos en Siria.

Aunque el Ministerio del Interior sirio identificó al atacante como un recluta con ideales extremistas y el CENTCOM lo catalogó como un "pistolero solitario", la inteligencia estadounidense no tardó en responder con fuerza letal ante lo que consideran una brecha de seguridad inaceptable. La misión buscó castigar a los responsables y enviar un mensaje claro: cualquier agresión a tropas norteamericanas, incluso aquellas que provengan de "fuego amigo" o infiltrados, tendrá una respuesta desproporcionada.

Bombas por un lado, dólares por el otro

Lo más sorpresivo de la jornada no fue solo la intensidad del bombardeo, sino la paradoja diplomática y económica que lo acompañó. Mientras los aviones descargaban municiones de precisión, el Congreso de EE.UU., con el aval de Donald Trump, ponía fin a la "Ley Caesar". Esta normativa, vigente desde 2019, imponía sanciones asfixiantes sobre la economía siria.

El levantamiento del bloqueo financiero permite ahora el ingreso de empresas y capital internacional para la reconstrucción del país, una medida largamente solicitada por el presidente interino sirio, Ahmed al-Sharaa. En un giro pragmático, la administración Trump parece apostar a una estrategia de "palo y zanahoria": golpear militarmente a los focos terroristas mientras habilita el flujo de dólares para estabilizar al nuevo gobierno de transición. 

El Departamento de Estado ya evalúa locaciones para reabrir una embajada en Damasco, señalando que, a pesar de las bombas de este viernes, la Casa Blanca busca normalizar relaciones con el régimen post-Assad. Al menos momentáneamente, esta situación aleja el foco de conflicto de otras regiones como Venezuela para concentrar sus recursos en remodelar el mapa de Oriente Medio.

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