La ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich anunció la vuelta del Servicio Cívico para jóvenes de 18 a 24 años que no estudian ni trabajan, de carácter voluntario, una medida que se intentó en algunas provincias, tuvo intentos a nivel nacional pero nunca se transformó en una decisión consistente y efectiva.
Daniel Adler, especialista en seguridad, destacó: "El proyecto es fantástico, lo digo como especialista de seguridad, brindar oportunidades es la mejor y la forma más directa de luchar contra la criminalidad, es altamente positivo", y añadió: "ojalá esto se plasmé rápidamente en la realidad, como bien dijo la ministra, sacar a los jóvenes de la calle es sacarlos del delito, no solamente con estrategias de prevención y represión sino también con inclusión, es decir, brindando oportunidades, lo aplaudo de pie esta medida".
"Sí espero que también se combine con otros tópicos, no solamente con la inserción laboral, educativa sino también esté sobre la mesa el tema de emprendedurismo, la creación de una marca personal porque es un gran motivador, nosotros algo de esto hacemos en Ecuador y ojalá se pueda plasmar en la Argentina. Definitivamente es la madre de las estrategias".
En su diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 6 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), señaló que la tarea esencial es "Convencer, invitar, que comprendan bien que es 100% voluntario, nadie obliga a nadie, más bien es tal vez una segunda oportunidad, una puerta abierta más para poder pelear por una vida y un presente mejor, un futuro más esperanzador", y precisó que "se va a implementar en once ciudades como testeo y después se irá dando en el resto de la Argentina, son cursos de formación de cuatro meses, escuelas de arte y oficios, como había hace muchos años, donde la gente podía descubrir su talento, ponerle un nombre y hacerle una marca personal".
"Realmente es la nueva Argentina, o la Argentina que se viene, donde también dar oportunidades sea una gran forma de anhelar un presente inmediato, en cuatro meses te da una estrategia para poder vivir sin delinquir, para que no haya más el metamensaje que se dice en la provincia de Buenos Aires, 'ah, pobre, no tiene, por ende tiene que vender droga'. Eso no es una excusa, hoy está abierta la puerta para que cualquier persona que tenga el corazón caliente, que tenga ganas de progresar pueda hacerlo", enfatizó.
Sobre las voces en contra, el entrevistado remarcó: "La oposición, o la gente que no está en la vereda del bien, puede aludir cualquier cosa en cualquier momento, no sería algo nuevo. El tema es que hay momentos donde tenemos que entender que todos estamos en el mismo barco, que se llama Argentina, que los niveles de criminalidad y delincuencia vienen en ascenso, toda Centroamérica, región Caribe y donde estamos nosotros la criminalidad está subiendo muchísimo, el narcotráfico, el tráfico humano, el narcomenudeo, que el caldo de cultivo son justamente los sectores más populares, los sectores que ni trabajan ni estudian y es ahí donde el narcotráfico identifica la necesidad, penetra en las economías populares, y es ahí donde forman nuevos esclavos".
Además, explicó que "la combinación del Ministerio de Seguridad con Capital Humano es ganadora e inevitable, es más, yo le sumaría la Secretaría de Deporte porque el deporte, el estudio y el trabajo son un trípode mejorador, y es algo que tenemos que apuntar si es que queremos tener una sociedad mucho mejor y mucho más rápido el resultado".
jóvenes ni-ni
En otro tramo de la conversación aclaró: "Yo no pertenezco al gobierno ni la Secretaría de Seguridad", pero a la vez fue consultado sobre la implementación de este tipo de políticas en otros países, de las que fue responsable: "En Ecuador tenemos un hecho muy particular, lo implementé en el 2006, cuando constantemente creábamos estrategias contra el crimen, contra el delito; las cárceles estaban llenas de reos pero los delitos se empezaban a multiplicar y triplicar, veíamos que los primeros, hermanos, parientes de las personas capturadas empezaban a delinquir también. Es ahí donde esto empezó con una charla con el gobernador de Guayaquil, que le decíamos que con las políticas de seguridad únicamente tácticas y técnicas no íbamos a hacer bajar los índices de criminalidad, que eran necesarios talleres de arte y oficio, seminarios barriales, vecinales, donde enseñemos a la gente a pescar, no recibir el pez".
Esta implementación logró una baja del delito del 46%, "en la que hoy es una de las ciudades más inseguras del planeta, con una tasa de homicidio de casi 60 por cada 100 mil habitantes, pero en su momento pudimos reducir eso con muy buena comunicación, una comunicación simple, certera, transparente, donde invitábamos a todas esas masas, porque tanto el Ecuador como casi toda Latinoamérica, están inmersas en una crisis macrodiscursiva".
"Muchas personas justifican el microtráfico de drogas, incluso hasta colegas de los medios de comunicación, me pasó la semana pasada con el caso Bracamonte, el barrabrava narcotraficante asesinado en Rosario, muchos colegas decían era malo pero en la cancha no robaba, era malo pero daba medicamentos cuando a alguien le hacía falta".
" Entonces ahí es cuando empieza la crisis más preocupante, crisis macrodisruptiva, o cuando el narcotráfico toca el componente social", explicó, y por ello macró como determinante "esta alianza entre el Ministerio de Seguridad y Capital Humano, porque van a revertir eso y eso va a pasar, no tengo tapujo de criticar o evidenciar cuando algo está mal, pero ésta es una estrategia que viene a revertir años y años de desidia en materia de inseguridad e incluso invitan al ciudadano a una segunda oportunidad, damos vuelta la página a partir de hoy, inscribite en esto y vas a tener un futuro mejor, el camino se hace trabajando".
"Esto no es un curso para delincuentes, es un curso para jóvenes de un segmento que tiene alta peligrosidad, de 18 y 24 años", subrayó en los tramos finales, justificando el "empezar por el segmento de 18 a 24 años, donde estadísticamente es el segmento que más cae en depresión, en la toma de malas decisiones.
Esa crisis macrodisruptiva que todavía no diferencian de qué lado está el bien o el mal", y cerró: "no es un plan para delincuentes, es un plan para argentinos, para jóvenes que no tuvieron las mismas posibilidades y oportunidades y hoy están sin trabajar ni estudiar, lo cual los retrasa en materia educación, comercial, de instrucción. Es un muy buen proyecto, muy potente, que va a tender a multiplicarse en todo el país y seguramente dará muy buenos resultados pero si no es así, ahí estaré yo mismo para decirles esto tiene que cambiar así, así y así, acá no se defiende a nadie, acá se defiende es a la bandera argentina y a la ciudadanía".