Un año después de asumir Javier Milei la Presidencia, analistas políticos y economistas se dedicaron a analizar las claves de su gestión y el chequeo de sus promesas de campaña para ver qué cumplió y que le falta cumplir.
Al respecto, en el programa Sin Verso, de Ciudadano News Radio, fue entrevistado el politólogo y director de la consultora Opina Argentina, Andrés Giglio, quien se refirió a un estudio realizado por la entidad que preside.
En ese sentido, el especialista indicó: "Tenemos 53 puntos positivos de Milei en nuestra encuesta, muy similar a cuando empezó el Gobierno y también muy similar al respaldo electoral que tenía en el balotaje. Ahí creo que hubo dentro de quienes apoyan al Presidente una variación cualitativa".
"Es decir, muchos de los que votaron para que no gane Sergio Massa, para que no se mantenga el kirchnerismo en el poder, de alguna manera ahora están más involucrados, expresando más claramente el apoyo a Milei, un poco por lo que demostró como Presidente este año", señaló.
¿Qué valora la gente?
Por otra parte, opinó que "la sociedad valora que Milei haya empezado la guerra contra la inflación; no es un problema que haya solucionado, pero sí ha empezado a controlarla".
"Creo que eso es lo que se puede ver en la primera capa. Pero si uno profundiza un poco más en el análisis, con otras herramientas más cualitativas, lo que veo es que hay una percepción de la sociedad que dice: 'bueno, Argentina se está volviendo más ordenada'. Lo percibe cuando ve que hay niveles más bajos de inflación. Pero también ve que hemos vivido en un país muy desordenado, donde la vida cotidiana era complicada, impredecible, difícil, sobre todo con la amenaza constante del terremoto. Hoy en día muchos de estos problemas persisten, no es que se hayan solucionado, pero al menos hay un marco que ordena y da previsibilidad a la vida cotidiana", continuó el entrevistado.
Mirada "positiva" al futuro
También reconoció que "hay una mejora en las expectativas respecto del año que viene. En la medición que hicimos en diciembre, por primera vez le preguntamos a la gente cómo iba a estar en el año siguiente en Argentina, y las respuestas fueron mayoritariamente negativas. Ahora, por primera vez, hay un escenario distinto, como una expectativa de que las cosas van a mejorar".
"Eso es muy reciente, pero al menos tienen una expectativa de que, sobre todo en lo económico, le acomoden su vida personal. De todas formas, el Gobierno anunció, y lo ha dicho en reiteradas oportunidades, que 2025 seguirá como lo fue este año. Es decir, ya se está anticipando que el año que viene también se trabajará mucho y posiblemente también afecte a la clase obrera, que lo ha sentido un poco más. Pero en lo que pregona Milei se puede ver la característica más clara del cambio cultural. Creo que en la lógica del Gobierno no es que va a resolver tus problemas sino ordenar tu vida y tus capacidades, la posibilidad de mejorar. El Gobierno te da las reglas y no interfiere en tu juego", consideró Giglio.
Las peleas no interesan
También se refirió a la imagen de los demás funcionarios y actores políticos más preponderantes, y al respecto consideró que, por ejemplo, en el caso de Victoria Villarruel "tiene sus grandes roces con el Presidente, pero también está generando su rincón, su espacio".
Por otra parte, aseguró que "son peleas que sólo consumen los sectores sociales más informados. Sea la pelea entre Villarruel y Milei o entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, sólo les importa a ellos. En ese sentido a la gente le es indiferente", completó.
En cuanto al apoyo que reciben los dirigentes de la oposición, Giglio afirmó que "todos están por debajo de los oficialistas. Tenemos a Kicillof cerca de los 40 puntos y la imagen de Cristina también entre 36 y 37 puntos estables".
"De todos modos tenemos que ver, sobre todo en las elecciones legislativas, quiénes son la oposición. Hoy no está claro, más allá de uno u otro candidato, cómo se va a reconfigurar la oposición al gobierno de Milei. Esto es una ruptura de cómo se organizaba la política antes. Yo creo que en ese sentido hay un interrogante", opinó finalmente Giglio.