En un hecho que ha generado una fuerte conmoción política, la Policía Bonaerense allanó la vivienda de Matías Yofe, referente de la Coalición Cívica (CC) y uno de los principales denunciantes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El operativo, solicitado por el fiscal Germán Camafreitas y autorizado por el juez de San Isidro, Walter Federico Saettone, se dio bajo la carátula de una investigación por "presunto robo o hurto", lo que derivó en el secuestro de documentación, computadoras y dispositivos de almacenamiento tecnológico.
Sin embargo, desde la cúpula de la Coalición Cívica la lectura es drásticamente distinta. Elisa Carrió calificó el accionar como un "procedimiento mafioso" diseñado para amedrentar al dirigente. Según relataron fuentes partidarias, el operativo fue "violento y brutal", ocurrido mientras Yofe se encontraba en Mar del Plata. En la casa permanecían su esposa y su hija de tan solo cuatro meses; la mujer denunció haber sido amenazada con ser arrestada y separada de su bebé, además de señalar que los efectivos habrían ingresado sin exhibir la orden de allanamiento correspondiente.
El trasfondo
La sospecha central de la CC es que este allanamiento es una maniobra para silenciar el avance de una causa judicial que investiga una mansión valuada en 20 millones de dólares ubicada en Villa Rosa, Pilar. Esta causa principal, que actualmente se encuentra bajo la órbita del juez Marcelo Aguinsky, incluye peritajes para determinar la valuación real de la propiedad.
Desde el entorno de Carrió vinculan este episodio directamente con el poder de la AFA. En un comunicado oficial, señalaron que "cuando se avanza contra negocios oscuros, siempre aparecen estas maniobras", sugiriendo que el verdadero objetivo de la irrupción policial era incautar información sensible guardada en los dispositivos del dirigente.
Carrió, quien se presentó en el domicilio para asistir a la familia, fue tajante al afirmar que nunca había presenciado un operativo judicial-policial de tal naturaleza, reforzando la idea de que se han cruzado límites institucionales y familiares. Por su parte, Yofe lamentó la situación afirmando que el procedimiento fue totalmente irregular y que las amenazas a su familia representan un límite inaceptable.