El nuevo jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha dado un golpe de timón en su cartera ministerial: el desplazamiento de José Rolandi fue seguido inmediatamente por la designación de su figura de extrema confianza. Aimé "Meme" Vázquez fue formalizada como la nueva vicejefa de Gabinete, convirtiéndose en la número dos del área.
Esta decisión no solo consolida el equipo de Adorni tras la purga de funcionarios cercanos a la gestión de Nicolás Posse, sino que también introduce en un puesto clave a un perfil que equilibra la experiencia técnica con las conexiones políticas y empresariales necesarias para navegar las internas del poder.
Vázquez, licenciada en Ciencia Política y con un posgrado en Gerencia Pública, era hasta ahora la mano derecha de Adorni sin un cargo formal.
El doble perfil de 'Meme' Vázquez: política y negocios
El valor estratégico del nombramiento de Aimé Vázquez radica en las dos esferas de influencia que la funcionaria une en su nuevo cargo:
1) Conexión política (el PRO en CABA)
Vázquez trabajó durante años en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA). Esta experiencia la vincula directamente con la "migración" de cuadros técnicos del GCBA a la administración nacional.
Su paso por la vicejefatura de Diego Santilli la posiciona como una pieza con fuertes lazos en el ala del PRO porteño, una relación política que puede ser crucial en la dinámica de alianzas y contrapesos dentro del oficialismo.
2) Lazos empresariales (Techint)
El factor más llamativo y de mayor peso es su vínculo familiar con el sector empresario. Aimé Vázquez está casada con el hijo de Luis Betnaza, un ejecutivo clave y cercano al empresario Paolo Rocca, líder del poderoso Grupo Techint.
Esta conexión le proporciona al equipo de Adorni una línea directa con uno de los sectores económicos más influyentes y grandes de Argentina, un movimiento que puede interpretarse como una señal de coordinación con el establishment empresarial.
En resumen, la designación de "Meme" Vázquez no es solo un cambio de nombres, sino una jugada de alto impacto que introduce un perfil con fuerte respaldo tanto en la esfera política como en la económica, redefiniendo el equilibrio de poder en la Jefatura de Gabinete.
