Círculo Político

Advierten sobre un retroceso de la calidad de la democracia en Argentina

Un prestigioso ranking mundial de la universidad sueca de Gotemburgo, fue analizado en Círculo Político junto al politólogo Martín D'Alessandro, de la ONG Poder Ciudadano.

Por Ciudadano.News

La democracia argentina, analizada por una universidad sueca. — Foto Archivo

Un prestigioso informe elaborado por la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, ubica a la Argentina está entre países que están en vías de autocratización. Si bien no menciona a sus gobernantes, ni a dirigentes, ni a partidos políticos, afirma que aquí se retrocedió en cinco índices sobre calidad democrática desde la asunción de Javier Milei.

Martín D'Alessandro, politólogo y titular de la ONG Poder Ciudadano, comentó en el programa Círculo Político, de Ciudadano.News: "Este estudio se hace desde hace más de 20 años en todos los países del mundo, se llama Variedades de la Democracia.

"No es la única medición de la calidad institucional, calidad de la democracia que existe, hay unos cuantos otros, otro muy conocido es el que hace la revista británica The Economist, pero este es el más completo, más fácil de consultar, no está exento de las críticas metodológicas de los hiperespecialistas, pero se usa, los usan los científicos, lo politólogos en todo el mundo. Es una serie de estudios  muy serios", explicó.

Martín D'Alessandro dijo que "estos estudios se hacen porque desde hace unos 30, 40 años que cada vez hay menos golpes de Estado en los países, es decir, muerte rápida de la democracia, que salen un día los tanques a la calle y de un día para el otro la democracia se quebró, se murió. Eso afortunadamente no es que no haya sucedido nada, pero comparado con períodos anteriores del siglo XX sucede menos, pero lo que sí sucede es lo que los politólogos llamamos la erosión de la democracia". 

"Es decir, se advierte que no hay tantos golpes de Estado, pero la democracia no es que se quiebra de un día para el otro, se va desgastando de a poco y casualmente o preocupantemente los que van desgastando la democracia, erosionando son gobernantes que fueron usualmente elegidos democráticamente. Entonces, surge esta preocupación ciudadana y pregunta académica de cómo puede ser y cómo es que ocurre que gobernantes que ganan elecciones de manera limpia", analizó.

Y añadió D'Alessandro: "Sin embargo, y están a favor de la democracia. En teoría, sin embargo, la lastiman todos los días un poquito. Para tratar de tener un diagnóstico preciso y certero se han hecho muchos estudios a nivel mundial y este proyecto  es uno de los más reconocidos".

"Entonces, aparece este concepto de la autocratización. La democracia entonces no es algo que pueda ser blanco o negro, sino que el presupuesto que está detrás de esto, que la democraticidad es una línea continua, en un extremo está la democracia completa, lo que en este estudio se llama democracia liberal, y en el otro extremo está la autocracia completa. Es decir, nosotros diríamos dictaduras hechas y derechas en las que no hay ningún tipo de Estado de derecho, ni participación popular, ni libertad de prensa, nada", expresó.

Martín D'Alessandro indicó que "los países que son federales tienen este problema porque tienen provincias, estados, que son subunidades dentro de una unidad más grande. Entonces, respecto de la autocratización lo que señala el informe es que Argentina no está haciendo bien las cosas, pero eso no quiere decir que Milei se esté transformado en un dictador la semana que viene o que Argentina se convierta en una dictadura".

"El año que viene, es cierto que Argentina no está pintada en el mapa con el color azul de las democracias plenas, pero tampoco está en el rojo de las autocracias plenas, está en un celeste entonces, es una democracia, nadie puede decir que Argentina no es una democracia, pero tiene algunas materias pendientes entonces, está dentro del conjunto azul, pero un azul más claro", manifestó.

El politólogo consideró que "con el tema de las subunidades, de las provincias, pasa algo similar, sabemos que en varios países federales de América Latina que son tres, México, Brasil y Argentina, existe esta disparidad entre provincias. El caso Argentina, sabemos perfectamente que algunas provincias tienen no necesariamente medido por este estudio sino por estudiosos argentinos o latinoamericanos". 

"Entonces sabemos que hay provincias que las pintaríamos de azul pleno, como por ejemplo Mendoza, que siempre está en el tope de las visiones y ranking sobre calidad institucional subnacional. Lo mismo Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, lo mismo la provincia de Buenos Aires también. Son el primer pelotón de provincias que institucionalmente podríamos decir, hacen las cosas bien, tiene una democracia institucionalizada, donde se cumplen más las reglas, las leyes, hay menos abuso de poder, etc., etc", señaló.

Apuntó que "hay otras provincias que siempre están al fondo de la tabla y no necesariamente son las más pobres, sino que tienen un ingreso per cápita bueno o por ejemplo Santa Cruz, que están bajas en el ranking. O algunas del norte, La Rioja, Catamarca. ¿Pero podemos decir que estas provincias que son las que peor hacen las cosas de manera institucional en Argentina son autocracias o regímenes autoritarios? No, lo máximo te podemos decir para quejarnos de Formosa o Santa Cruz o Santiago del Estero es que son regímenes en algún caso, por ejemplo".

"Entonces, ¿son autocracias? No podemos decir que lo son, tampoco podemos decir que son democracias porque no hay libre competencia, que es el rasgo básico de las democracias, están en el medio, son híbridos", reafirmó.

Detalló que, "por un lado, es cierto que las formas de gobierno que eligen a una persona para ser el presidente, eso genera una concentración de poder. A veces una expectativa muy importante que el nuevo presidente que va a ser el nuevo caudillo, el nuevo hombre fuerte, vaya a arreglar las cosas. Mientras que en el régimen parlamentario son coaliciones, se ponen de acuerdo los partidos políticos. Discuten todavía durante mucho tiempo los acuerdos que escriben en un papel. Un poco más a la vieja escuela, pero también es cierto que el presidencialismo en América Latina no siempre ha generado presidentes fuertes".

Martí D'Alessandro, de la ONG Poder Ciudadano.

"Tenemos un problema regional, por un lado, este tipo de caudillos. Pero, por otro lado, los Estados como estructuras administrativas y burocráticas son muy débiles, que no tienen las capacidades infraestructurales para imponer las decisiones del gobierno. Entonces, te encontrás con situaciones en las que presidentes muy proactivos, gritones, machotes, protagonistas de la escena política, después cuando quieren pasar su agenda no tienen las herramientas burocráticas necesarias", marcó. 

Analizó Martín D'Alessandro que hay "un montón de regiones que son controladas por el crimen organizado, espacios sociales controlados por el narcotráfico, porque hay un montón de desiertos en los que no llega el estado, porque hay un montón de barrios pobres por ejemplo, las famosas villas de nuestro país, sobre todo cerca del Gran Buenos Aires donde ni la policía se atreve a entrar". 

"Entonces, cómo hace un presidente por más protagonista que sea para distribuir sus políticas de forma equitativa en un país, eso muchas veces los debilita entonces, tenemos esta situación que también se muy típica de la Argentina en la cual a veces tenemos presidentes muy fuertes y tenemos miedo que se conviertan en poderosos y a veces, con el mismo sistema presidencialista tenemos presidentes muy débiles y que tenemos que prender velas a Dios para que pueda terminar sus mandatos", cerró el especialista Martín D'Alessandro.