El acuerdo suscripto entre Argentina y Estados Unidos fue debatido este martes 25 de noviembre de 2025 en la comisión de Comercio de la Cámara de Diputados. Al abrir la reunión, el presidente de la comisión, el camporista Tomás Ledesma, reclamó nuevamente que el Gobierno envíe el convenio al Congreso para su estudio. Ledesma enfatizó que, debido a las materias tratadas en el acuerdo, vinculadas a temas arancelarios y aduaneros, se requiere la "aprobación del Parlamento".
La reunión de comisión informativa contó con la participación mayoritaria de diputados de Unión por la Patria, y solo asistió un legislador libertario, Santiago Pauli. La Agencia Noticias Argentinas supo que, a pesar de que el Gobierno anunció un marco de acuerdo, aún no ha enviado ningún detalle del convenio.
El ex subsecretario de Asuntos Internacionales del gobierno kirchnerista, Martín Schapiro, criticó que se esté discutiendo sobre un anuncio que "hizo la Casa Blanca antes que la Argentina". Schapiro expresó dudas sobre los beneficios, señalando que el modo en que está planteado el acuerdo hace difícil que se alcancen los "resultados virtuosos" que podrían ser posibles al mirar la producción de ambos países y las oportunidades geopolíticas actuales.
La preocupación industrial
El primer orador en exponer fue José Tamboronea, presidente de la Comisión de Política Industrial de ADIMRA. Tamboronea manifestó su preocupación por el potencial impacto del acuerdo en la industria argentina.
El empresario destacó que Argentina y Estados Unidos son "dos países más competitivos que complementarios", ya que ambos están "haciendo las mismas cosas", aunque Argentina lo hace con una escala diez veces menor. A esto se suma la falta de infraestructura argentina en áreas clave como trenes, vías navegables, rutas, y aspectos tecnológicos.
En este contexto, preocupa el "acceso preferencial que estaría otorgando Argentina para el mercado americano" en una amplia gama de bienes. Estos bienes incluyen medicamentos, productos químicos, maquinarias, productos de tecnología de la información y dispositivos médicos, vehículos automotores, y una extensa gama de maquinaria agrícola.
Soberanía y tensión con el Mercosur
La ex funcionaria de la Comisión de Energía Atómica, Natalia Stankevicius, objetó el acuerdo porque considera que "atenta" contra la soberanía de nuestro país, dada la importancia del rol y el carácter estratégico que tiene el sector nuclear en Argentina. Stankevicius señaló que la exportación de uranio podría ser una cartera de negocios, ya que el país necesita dólares, pero cuestionó las "penalizaciones" que se estarían imponiendo a las generaciones futuras al discutir sobre "energía de base".
En cuanto al bloque regional, Ariel Martínez, ex subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, señaló que "estamos seguros que esto tiene una tensión con el Mercosur". Martínez enfatizó que el Mercosur es una relación estable de Argentina con sus socios. Aunque el bloque tiene defectos que solucionar, pareciera ser "el mejor lugar para estar y proyectarse", ya que contiene institucionalmente a los países miembros y brinda una "espalda de negociación mucho más potente que hacerlo individualmente".
Además, el ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Patiño, sostuvo que es crucial analizar bien el convenio desde la perspectiva agropecuaria. Patiño indicó que, si bien el 21% de todas las exportaciones argentinas a EE.UU. es agro, de lo que Argentina importa de EE.UU., solo el 1,6% es agro, lo que sugiere que el intercambio comercial agropecuario es más importante para Argentina que para Estados Unidos.

