Un alarmante escenario de accidentes viales vinculados a la conducción bajo los efectos del alcohol sacudió este fin de semana las rutas del Este y Valle de Uco en Mendoza. Los hechos, ocurridos en distintas localidades, dejaron un saldo de heridos y reflejaron la peligrosa combinación de alcohol y volante.
Tunuyán: el inicio de una serie de incidentes
La jornada comenzó temprano en Tunuyán, cuando a las 8.30, un conductor fue aprehendido en la calle La Argentina tras ser denunciado por maniobras peligrosas. Personal de la Comisaría 18ª detuvo una camioneta marca VW Saveiro conducida por P. P., un hombre de 35 años. Al realizarle el test de alcoholemia, los resultados arrojaron un alarmante dosaje de 2,04 g/L. "Este tipo de comportamientos pone en riesgo no sólo al conductor, sino también a terceros", comentó un oficial de la fuerza.
San Martín: vuelco y lesiones graves
Quince minutos después, en el kilómetro 948 de la Ruta 7, un automóvil Chevrolet Onix conducido por C. F., de 41 años, volcó violentamente. El test de alcoholemia registró 1,07 g/L en el conductor. El accidente dejó a C. F. y su acompañante, A. M., de 32 años, con politraumatismos. Según testigos, el vehículo "perdió el control y terminó sobre el lateral norte de la ruta".
Junín: otro caso de irresponsabilidad al volante
Cerca de las 9.20, otro siniestro ocurrió en la intersección de la Ruta 60 y Molino Viejo, en Junín. Un Peugeot 206 conducido por R. C., de 21 años, volcó dejando a los ocupantes, incluido un joven de 15 años, con heridas que ameritaron su traslado al Hospital Perrupato. El test de alcoholemia indicó un nivel de 1,44 g/L. "La velocidad y el alcohol son una combinación letal", aseguró un especialista en seguridad vial.
El caos no terminó ahí. A las 10, en la intersección de Avellaneda y San Lorenzo, un VW Gol Country manejado por J. G., de apenas 19 años, volcó y cayó en un canal sin agua. Su dosaje de alcohol también fue de 1,44 g/L. Tanto él como su acompañante, una joven de la misma edad, fueron asistidos y trasladados al Hospital Perrupato. "Es preocupante ver a conductores tan jóvenes poniendo sus vidas en riesgo de esta manera", reflexionó un paramédico en el lugar.
Estos incidentes ponen en evidencia una grave problemática: la falta de conciencia sobre los peligros de manejar bajo los efectos del alcohol. Las autoridades reiteran la necesidad de reforzar los controles viales y educar a la población sobre las consecuencias de esta conducta. "No se trata solo de evitar multas, sino de salvar vidas", concluyó un vocero de la Policía.