Durante las elecciones legislativas de este domingo en la provincia de Buenos Aires, la Policía Bonaerense transformó el comicio en una verdadera "ratonera" para varios prófugos de la Justicia. En operativos coordinados y encubiertos, se detuvo al menos a cinco hombres buscados por delitos graves, incluyendo abuso sexual agravado, privación ilegítima de la libertad y homicidio en grado de tentativa, cuando se presentaron a votar en distintos distritos.
Operativos en Tigre y Quilmes
En General Pacheco (Tigre), personal policial detuvo en el Colegio N° 14 a A. R. D., prófugo por abuso sexual agravado por el vínculo y guarda, cuya víctima era su propia hija menor de edad. Interviene la UFI de Abuso Sexual de Tigre.
En Quilmes, la DDI local concretó dos detenciones durante el mediodía. Uno de ellos en la Escuela EP N° 35, L. M. A., de 38 años, buscado por privación ilegítima de la libertad (secuestro) a pedido del Juzgado de Garantías 6 de Florencio Varela.
Mientras que en la Escuela EP 2, D. D. J., de 38 años, imputado por abuso sexual agravado, según orden del Juzgado de Garantías 2 de Quilmes.
A estos casos se sumó la detención de O. B. D., de 54 años, en Isidro Casanova (La Matanza), también prófugo por abuso sexual agravado, al ingresar a votar en la escuela designada.
Detención por intento de homicidio en Berisso
Un joven de 23 años, R. J. C., acusado de acuchillar a otro hombre en Berisso el día anterior, fue detenido al presentarse a votar. La víctima, L. S. Aguirre, de 29 años, permanece hospitalizada bajo asistencia respiratoria y con riesgo de vida. La DDI de La Plata, junto a la fiscalía a cargo del Dr. Garganta (UFIJ 11), logró identificar y obtener la orden de detención por homicidio en grado de tentativa.
La policía montó un operativo encubierto en la Escuela EP N° 10, ubicada en calles Montevideo y 74 de Berisso, asegurando la detención sin interrumpir la votación.
La "ratonera electoral"
Estas detenciones forman parte de una serie de operativos estratégicos durante la jornada electoral de este domingo en la provincia de Buenos Aires, donde las fuerzas de seguridad aprovecharon el flujo de votantes para arrestar a prófugos buscados por graves delitos, demostrando coordinación entre las DDI locales y los juzgados competentes.
La combinación de información judicial y datos del padrón electoral permitió que las autoridades concretaran arrestos sin afectar el normal desarrollo del sufragio, dejando en evidencia que la jornada electoral se convirtió, para algunos, en una trampa inevitable.