El pasado lunes 2 de junio, una cámara de seguridad de un edificio en el centro neuquino registró un robo que duró 50 segundos. El hecho sucedió minutos antes de las siete y media de la tarde, mientras circulaban autos y transeúntes por la zona.
En el robo participaron tres hombres, cada uno con un rol específico. La secuencia comenzó cuando uno de ellos llegó en bicicleta por una calle lateral e ingresó al sector del portón que da acceso al garaje.
Las imágenes muestran al delincuente, vestido con gorra y mochila, tocando el portón de metal con una mano. Luego se giró y quedó parado sobre la vereda. Dos segundos después, desde el lado opuesto, llegó el segundo hombre, también con gorra y en bicicleta, que dejó orientada hacia la calle.
En el último tramo de la acción, apareció el tercer hombre, que llegó caminando hasta la entrada del garaje. Al verlo llegar, los dos primeros dejaron sus bicicletas apoyadas contra la pared, listas para escapar.
Modus operandi
Luego, coordinaron y levantaron al tercer hombre haciendo presión hacia arriba con las manos. Al lograrlo, uno de ellos ingresó al edificio y encendió la luz.
Mientras tanto, el primer hombre sostuvo el portón abierto. El segundo se subió a su bicicleta para hacer de campana. Tres segundos después, el tercer delincuente salió montado en una bicicleta robada. Los tres huyeron juntos, dejando el portón a medio abrir, incluso mientras pasaban peatones por el lugar.

