El hecho ocurrió este lunes por la tarde en el complejo fronterizo Los Libertadores, en la aduana chilena del Paso Cristo Redentor, cuando personal de control detuvo el vehículo de un abogado mendocino para una revisión de rutina.
En el interior del auto, viajaba acompañado de familiares y amigos, y los agentes descubrieron una caja con 50 petardos en la guantera, otros 11 debajo del asiento del conductor, y dos morteros escondidos en el compartimiento de la rueda de auxilio.
De inmediato, el hombre fue arrestado e imputado por contrabando y tenencia ilegal de fuegos artificiales.
"No sabía que estaban prohibidos en Chile", dijo el abogado
Durante la audiencia, el abogado intentó defenderse ante el Juzgado de Garantías de Los Andes, asegurando que en Argentina "la tenencia de fuegos artificiales no está prohibida" y que los había comprado "hace mucho tiempo, para festejar Año Nuevo".
Ante el juez Daniel Chaucón Ojeda, afirmó que desconocía totalmente la legislación chilena: "Jamás imaginé que cruzar con fuegos artificiales sería un delito en Chile", se excusó el letrado.
A pesar del pedido de prisión preventiva solicitado por el fiscal Jorge Alfaro Figueroa, el magistrado ordenó su liberación bajo fianza, que fue abonada por sus familiares: 100.000 pesos chilenos.
Seguirá imputado y deberá volver a Chile
El abogado mendocino quedó en libertad pero no exento de responsabilidades. El juez advirtió que deberá asistir a todas las audiencias de la investigación, que se extenderá al menos por cinco meses.
Mientras tanto, su caso reabre el debate sobre el desconocimiento de las leyes extranjeras, en especial en pasos fronterizos con alto tránsito turístico. Aunque en Argentina muchos tipos de pirotecnia siguen disponibles, en Chile la legislación es clara: la tenencia, venta y traslado de fuegos artificiales está penalizada.

