El llamado al 911 alertó sobre un siniestro vial ocurrido en una zona urbana de Villanueva. Al llegar, los efectivos hallaron un Renault 11 azul semi hundido en una acequia, con su conductor inconsciente. Según los primeros indicios, el sujeto habría perdido el control del vehículo mientras manejaba completamente borracho, lo que derivó en su caída.
Borracho y armado, con más de veinte cartuchos
Los policías constataron que el arma de fuego era un revólver marca Italo Gar, sin número de fabricación visible, con capacidad para seis balas. En su interior había cuatro cartuchos listos para disparar. Junto al arma, hallaron una bolsa con dos vainas servidas y veintiún cartuchos más. Todo esto sucedía mientras el conductor seguía inconsciente, visiblemente borracho, y sin poder dar explicación alguna. Minutos más tarde, el dosaje de alcohol en sangre arrojó un alarmante resultado: 2,73 g/l, muy por encima del límite legal.
La justicia intervino de inmediato
Desde el Juzgado Contravencional de Villanueva se ordenó la inmediata aprehensión del sujeto, la retención de su licencia de conducir y el secuestro del vehículo. La combinación de conducir borracho, portar un arma y protagonizar un accidente exigió la confección de actuaciones judiciales por múltiples delitos.
El borracho tenía antecedentes por robo
Con la identidad del conductor confirmada como José G., de 68 años, comenzaron a revisarse sus antecedentes penales. El registro arrojó un historial inquietante: portación ilegal de armas, amenazas agravadas, lesiones culposas, robos y otros delitos cometidos entre 1992 y 2014. El hecho de que un ciudadano con semejante prontuario circulara armado y borracho por la vía pública encendió la alarma en las fuerzas de seguridad.


