El asesinato de Lucas Aguilar, un repartidor de 20 años, conmocionó a Moreno y desató una serie de enfrentamientos entre vecinos y la Policía Bonaerense. La indignación por el crimen se trasladó rápidamente al plano político, con fuertes críticas del Gobierno nacional hacia la gestión de Axel Kicillof, a quien acusó de priorizar la represión de manifestantes en lugar de combatir la inseguridad.
Fuerte crítica del Gobierno nacional a Kicillof
Uno de los funcionarios más duros contra la administración bonaerense fue el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quien utilizó sus redes sociales para cargar contra Kicillof:
"Kicillof reprime a los argentinos de bien que sufren la inseguridad, pero deja a los delincuentes sueltos. Este es el garantismo kirchnerista.", expresó en su cuenta de X.
Desde el oficialismo nacional enfatizaron que su estrategia es opuesta a la de la Provincia. "Nosotros hacemos lo contrario: meter presos a los criminales y cuidar a los argentinos.", aseguró Cúneo Libarona. Además, aprovechó la coyuntura para enviar un mensaje en clave electoral: "Este año en las urnas hay una sola opción para terminar con este caos".
Tensión en Moreno: Protestas y enfrentamientos con la Policía
En medio del clima de bronca por el asesinato de Aguilar, vecinos y familiares del joven se movilizaron hasta la Municipalidad de Moreno, exigiendo respuestas y mayor seguridad. Sin embargo, la protesta se tornó violenta cuando un grupo de manifestantes comenzó a arrojar piedras contra el edificio comunal y los patrulleros estacionados en el lugar.
La Policía Bonaerense respondió con un operativo de dispersión y detuvo a 15 personas en medio de los incidentes. La escalada de tensión reavivó el debate sobre la seguridad en la provincia y dejó en evidencia la fractura entre la gestión provincial y el Gobierno nacional en materia de políticas de seguridad.
