Los dos adolescentes de 13 y 15 años acusados de haber colocado un cable de fibra óptica a la altura del cuello en una calle de Mar del Plata, provocando la muerte de un motociclista que lo impactó de lleno, continuarán en libertad mientras avanza la investigación. Así lo resolvió la Justicia de Garantías del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, tras tomarles declaración a los menores, quienes aseguraron que todo fue "una joda".
El hecho ocurrió el fin de semana pasado y conmocionó a la comunidad marplatense. José Emilio Parrada, un hombre que circulaba en moto, murió degollado tras impactar contra el cable que los menores habrían colocado a una altura de más de un metro. El resultado de la autopsia confirmó un profundo corte en el cuello y lesiones en el cráneo, provocadas por la caída posterior al impacto.
Según fuentes judiciales, los menores declararon ante la fiscalía y uno de ellos dijo que todo se trató de "una joda". Sin embargo, la maniobra tuvo un desenlace trágico. Desde el portal local 0223 señalaron que la intención del grupo habría sido hacer que los automovilistas se detuvieran tras golpear el cable, pero la primera persona que pasó fue el motociclista, quien falleció en el lugar.
El fiscal Marcelo Yanez Urrutia solicitó medidas restrictivas y allanamientos contra los sospechosos, pero la jueza Mariana Gulminelli no dio lugar al pedido. Por el momento, ambos adolescentes permanecerán en sus domicilios y no estarán privados de su libertad.
"No habría en el accionar confirmado hasta el momento una intención homicida, pero es un riesgo que deberían haber pensado al momento de poner un cable tenso a una altura superior al metro", señalaron fuentes del caso.
La fiscalía continúa investigando si se trata de una práctica aislada o de un comportamiento que podría repetirse.