La búsqueda de Jonathan Franco, el adolescente de 16 años que se arrojó al río Salado en la ciudad de Santa Fe, tuvo un desenlace trágico. La mañana de este miércoles, un grupo de pescadores encontró su cuerpo en las aguas, poniendo fin a dos días de intensa búsqueda.
El joven había desaparecido el lunes por la tarde, cuando se encontraba en la zona detrás del country Los Molinos y el barrio La Tablada Vieja junto a un grupo de amigos. Según testigos, se lanzó al agua con la intención de cruzar, pero en un momento dejaron de verlo y no logró salir a la superficie.
El operativo de búsqueda comenzó ese mismo día alrededor de las 20, con la intervención de los Buzos Tácticos de la policía provincial. Sin embargo, la caída de la noche obligó a suspender las tareas, que se reanudaron a primera hora del martes y continuaron hasta el hallazgo del cuerpo.
La familia de Jonathan permaneció en el lugar durante toda la noche con la esperanza de recibir noticias. Finalmente, cerca de las 8 de la mañana del miércoles, pescadores que realizaban su actividad avistaron el cuerpo y dieron aviso a las autoridades.
Ana, la madre del adolescente, expresó su dolor y angustia en declaraciones a la prensa. "No sé cómo voy a seguir adelante, no sé cómo explicar lo que pasó. Todos lo dejaron solo, lo abandonaron", lamentó. También aseguró que su hijo no solía ir a esa zona del río y que, aprovechando su ausencia, se había dirigido allí sin su permiso.
Con la voz quebrada, lo recordó como un joven lleno de sueños. "Era una persona muy alegre. Quería ser policía, tenía muchos proyectos y ahora todo quedó en la nada", expresó con profundo pesar.
El caso generó conmoción en la comunidad, mientras la familia y allegados de Jonathan piden respuestas sobre lo sucedido y claman justicia por la pérdida de un joven que tenía toda la vida por delante.

