Investigación

Nuevas pistas a 46 años de la desaparición de Oscar Garavaglia

Una reciente pista ha redirigido la investigación hacia un lugar que hasta ahora había permanecido olvidado: un pequeño cementerio en la mina abandonada San Eduardo.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

12 Enero de 2025 - 16:17

Nuevas pistas a 46 años de la desaparición de Oscar Garavaglia

12 Enero de 2025 / Ciudadano News / Policiales

El caso de Oscar Garavaglia, desaparecido el 12 de enero de 1979, vuelve a estar en el centro de la atención tras 46 años de incertidumbre. Una reciente pista ha redirigido la investigación hacia un lugar que hasta ahora había permanecido olvidado: un pequeño cementerio en la mina abandonada San Eduardo, también conocida como mina Picardo, ubicada en Soitué, distrito de Jaime Prats. Este inhóspito paraje, rodeado de desierto, podría ser clave para resolver el enigma.

Mina Picardo
Mina Picardo.

Una pista frágil pero prometedora

El fiscal Javier Giaroli, quien lidera la nueva fase de la investigación, destacó la importancia de abordar esta búsqueda con cautela. "Es importante no generar falsas expectativas", afirmó en declaraciones a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. "Estamos revisando información que no se agotó en la investigación original. Aunque la pista sobre el posible entierro de Garavaglia en la mina es débil, merece ser investigada".

La hipótesis se origina en el testimonio de un declarante que sugirió que el cuerpo del joven podría haber sido trasladado hasta el cementerio en lomo de mula. Sin embargo, Giaroli aclaró que este testigo no ratificó sus dichos en sede judicial, lo que aumenta el nivel de incertidumbre. A pesar de ello, la mina, ubicada al este del lago El Nihuil, se ha convertido en el nuevo foco de la investigación.

Un lugar de difícil acceso y oscuros secretos

"Oscar siempre fue buscado hacia el oeste. Esta hipótesis plantea que pudo haber cruzado la ruta y que lo ocurrido fue en dirección opuesta. Es un lugar donde jamás se lo buscó", señaló el fiscal. Este complejo minero, activo entre 1880 y 1946, se encuentra en una zona de complicado acceso, marcada por su historia de explotación laboral y condiciones extremas. Las tumbas del pequeño cementerio, que suman unas doscientas, han comenzado a ser exploradas por un equipo de antropólogos forenses.

"La idea es realizar una prospección minuciosa. Más allá de encontrar o no restos de Oscar, se podría obtener información importante sobre las personas enterradas allí. En las primeras excavaciones se hallaron los restos de un bebé", reveló Giaroli. El estado de conservación de los cuerpos ha sido sorprendente, gracias a la aridez del clima. "Las prendas halladas estaban en buen estado. Si encontramos el cuerpo de Oscar, las suelas de sus zapatillas podrían ser una evidencia clave", agregó.

Un operativo multidisciplinario en terreno hostil

El operativo incluye a especialistas en antropología forense, bomberos y personal policial, quienes cuentan con el apoyo de guías locales para minimizar los riesgos. "Es un lugar extremadamente peligroso. Hay piques abiertos, pozos y galerías cubiertas de vegetación tras más de cincuenta años de abandono", advirtió Giaroli.

Más allá del caso Garavaglia, el trabajo en la mina busca arrojar luz sobre el oscuro pasado de esta región. "En ella trabajaron hombres, mujeres y niños bajo condiciones infrahumanas. Es probable que muchas familias desconozcan qué ocurrió con sus antepasados. Este trabajo podría ayudar a identificarlos y devolver algo de paz a sus descendientes", explicó el fiscal.

Esperanza e historia en juego

El juez Ravagnani, a cargo de la causa bajo la ley 1908, supervisa las medidas solicitadas por el equipo de antropólogos liderado por la doctora Mansegosa. Mientras tanto, Giaroli reflexiona sobre el caso: "No puedo evitar pensar que la versión oficial de los últimos momentos de Oscar es falsa. La distancia entre el lugar donde fue visto por última vez y el cementerio es de treinta kilómetros, lo que hace plausible la hipótesis del traslado".

A pesar de las dificultades, la investigación mantiene viva la esperanza de esclarecer el destino de Oscar Garavaglia, un enigma que también representa una parte crucial de la memoria histórica de San Rafael.

Un destino turístico con un oscuro trasfondo

Las Minas de Picardo, hoy un atractivo para aventureros, fueron en su momento un epicentro de actividad minera. Sus ruinas, que incluyen paredes de piedra y restos de la ciudadela que albergó a cerca de mil trabajadores, atraen a turistas interesados en cabalgatas y trekking. Pero detrás de su belleza natural y arquitectónica se esconden historias de sufrimiento y misterio.

El acceso al lugar se realiza desde la Ruta Provincial N° 184, siguiendo un camino que lleva al paraje Los Toldos y luego hasta la mina. La zona, además de albergar riquezas minerales, guarda secretos que esperan ser revelados.

Últimas noticias