No era un viaje más: el operativo que destapó un triste negocio ilegal en Mendoza
En un control vehicular que parecía de rutina sobre la Ruta 40, Gendarmería Nacional descubrió una carga desoladora: 18 aves autóctonas, víctimas del tráfico de fauna, viajaban hacinadas y en condiciones deplorables desde Catamarca con destino a Mendoza. El conductor quedó a disposición de la Justicia.
Lo que comenzó como un procedimiento estándar de seguridad vial en el departamento de Lavalle, Mendoza, se transformó rápidamente en un operativo de rescate de fauna. Los efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron la marcha de una camioneta Toyota Hilux para una inspección de rutina y notaron un nerviosismo inusual en el conductor, un hombre mayor de edad oriundo de Catamarca.
Al revisar la caja del vehículo, los gendarmes encontraron la causa de la inquietud: varias cajas de cartón y jaulas precarias ocultaban a 18 aves silvestres. Entre las especies rescatadas se identificaron ejemplares de rey del bosque, cardenal amarillo, semillero, siete cuchillos y reinamora, todas aves protegidas por la Ley de Conservación de la Fauna Silvestre.
El conductor no contaba con ninguna documentación que acreditara la legal tenencia o el transporte de los animales, confirmando así que se trataba de un caso de tráfico ilegal. Las aves viajaban en condiciones de hacinamiento, sin ventilación adecuada, agua ni alimento, un maltrato que evidencia la crueldad detrás de este millonario negocio ilícito que alimenta el mercado de mascotas exóticas.
Inmediatamente, se dio aviso a la Dirección de Recursos Naturales Renovables de Mendoza y a la Policía Rural, quienes se hicieron cargo de las aves rescatadas. Los ejemplares fueron trasladados a un centro de rehabilitación donde recibirán atención veterinaria y comenzarán un proceso de cuarentena con el objetivo final de, si es posible, ser reinsertados en su hábitat natural. Por su parte, el conductor quedó detenido y a disposición de la Justicia Federal por infringir la ley 22.421 de conservación de fauna.
El veterinario del Departamento de Fauna Silvestre Juan Pablo Coniglione advirtió que este tipo de delitos ambientales implica un alto riesgo para la salud pública: "El tráfico ilegal de aves silvestres puede introducir zoonosis como psitacosis, salmonelosis, gripe aviar o diversas parasitosis. Las malas condiciones de captura, hacinamiento y transporte aumentan la posibilidad de contagio a quienes manipulan los animales e incluso a su entorno familiar", explicó.
La Dirección de Biodiversidad recuerda que la captura, transporte y comercialización de fauna silvestre sin autorización está prohibida por ley y puede derivar en sanciones administrativas y penales.