Cerca de las 12.45 del mediodía, se activó una alerta al 911 por un siniestro vial en la intersección de Santiago del Estero y Lope de Vega, en el departamento de Godoy Cruz, Mendoza. La situación, en principio confusa, terminó revelando un trágico desenlace y detalles que estremecen.
El accidente fue confirmado por personal de la Comisaría 50ª, quien al arribar al lugar encontró a un joven gravemente herido junto a una moto Bajaj Rouser roja que llevaba una patente correspondiente a una Keller 250, generando sospechas inmediatas.
Perdió el control y cayó a una acequia
Según el informe policial, Nicolás Sánchez, de tan solo 19 años, circulaba en dirección de Este a Oeste por la calle Santiago del Estero. Al llegar a una curva, perdió el dominio del rodado, impactó contra el cordón y cayó bruscamente al interior de la acequia.
De inmediato, se hizo presente el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Los profesionales diagnosticaron fractura de cráneo grave y fractura expuesta de fémur izquierdo, trasladándolo con urgencia al Hospital Central.
Lamentablemente, horas después los médicos del nosocomio confirmaron el deceso de Nicolás. La gravedad de las heridas no dio lugar a milagros.
La moto tenía pedido de secuestro por robo
Al realizar las pericias en el lugar, los agentes verificaron que la moto accidentada no solo tenía una patente apócrifa, sino que además, contaba con un pedido de secuestro por hurto agravado, emitido en este mismo año.
Esta situación abre una línea paralela de investigación: ¿De dónde provenía la moto?
Casos como este no son aislados. En distintos puntos del país, los siniestros viales con motos robadas o sin documentación legal se han vuelto moneda corriente, sobre todo entre los jóvenes que se ven seducidos por la velocidad sin medir las consecuencias.

