En la madrugada de este viernes, el cuartel de bomberos voluntarios de Las Heras, ubicado en la avenida Regalado Olguín, fue escenario de un audaz robo mientras cinco bomberos dormían en las instalaciones. Los asaltantes lograron ingresar y despojaron a los bomberos de una motocicleta y pertenencias personales como billeteras, tarjetas y celulares, dejando además un preocupante rastro de sospechas: los bomberos creen que pudieron haber sido rociados con alguna sustancia que los mantuvo dormidos, ya que no advirtieron la presencia de los ladrones en ningún momento.
El incidente se produjo cuando los ladrones ingresaron por la única ventana sin rejas, en la zona donde dormían cuatro voluntarios. Se llevaron objetos personales de los bomberos, antes de dirigirse al salón contiguo, de donde robaron una moto y cascos. Los asaltantes forzaron el portón de salida, lo que les permitió sacar el vehículo y huir rápidamente.
Roberto Peña, jefe del cuartel, expresó su frustración y tristeza ante un nuevo acto de violencia que afectó al equipo. "Otra vez somos víctimas de robos", comentó, recordando que aunque han sido blanco de hurtos previos.
La situación generó desconcierto entre el personal, ya que el cuartel cuenta con perros de guardia que no reaccionaron ante la presencia de extraños. "Es muy raro, sospechamos que es alguien que nos conoce y sabe los movimientos", dijo Peña, dejando abierta la posibilidad de que el robo fuera planeado por alguien familiarizado con la rutina del cuartel.
Para intentar identificar a los culpables, los bomberos solicitarán el apoyo de los técnicos encargados del sistema de seguridad, quienes revisarán las grabaciones que podrían ayudar a esclarecer el hecho. Sin embargo, el robo dejó a los voluntarios no solo sin pertenencias, sino con una profunda desmotivación. Peña expresó el agotamiento emocional del equipo, que se ha enfrentado a seis robos en lo que va del año. "Te da ganas de cerrar todo, hemos tenido muchísimos robos... nosotros somos gente de trabajo y lo único que hacemos es dar amor", confesó con amargura.
Este no es el primer incidente de inseguridad que viven estos servidores públicos. Aseguran que su cuartel, el cual está estratégicamente ubicado en el camino a El Challao, ha sido víctima de múltiples robos. Las herramientas y equipos esenciales para sus labores, como máquinas sopladoras, motosierras e incluso una escalera, han desaparecido en diversos episodios de saqueo.
Uno de los bomberos afectados explicó que, aunque el edificio del cuartel cuenta con una zona resguardada donde se estacionan los camiones, "el predio es más grande y queda a la intemperie. Allí nos roban a diario", señaló. Ante la imposibilidad de asegurar todas las unidades de servicio y maquinaria, el equipo de bomberos se ha visto obligado a tomar una medida drástica: desmontar las baterías de los vehículos para evitar que también sean robados.
Finalmente, el jefe del cuartel pidió a la comunidad que, si encuentran documentación o elementos robados, se comuniquen al teléfono directo del cuartel, 4447454. "Son cosas que necesitamos para seguir trabajando", concluyó el trabajador, recordando que, pese a la adversidad, los bomberos seguirán cumpliendo con su labor de servicio en la comunidad.
La situación de inseguridad preocupa tanto a los bomberos como a la comunidad que depende de su servicio, generando un llamado urgente a las autoridades locales para reforzar las medidas de protección en el cuartel.