En el marco de un operativo internacional, la Justicia mendocina condenó a un hombre a cuatro años de prisión efectiva por la distribución de material de abuso sexual infantil. La investigación, que se originó en España bajo el nombre de Operación Víbora, fue remitida a Argentina por Interpol y culminó con la sentencia de Javier Alfredo José Peñaloza.
Un operativo internacional que llegó a Mendoza
El caso comenzó en diciembre de 2024 cuando la Fiscalía de Instrucción N° 14 de Mendoza, bajo la dirección de Flavio D'Amore, inició las pesquisas sobre un usuario que distribuía material de abuso y explotación sexual infantil mediante la aplicación de mensajería instantánea Viber.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) detalló en un comunicado que "se llevó a cabo un allanamiento en el domicilio del ahora condenado, ubicado en Guaymallén, y se procedió al secuestro de dispositivos utilizados por el sujeto". Durante la inspección, los investigadores encontraron "una gran cantidad de material de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes (MASNNA) y de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes (MESNNA), que distribuía a través de aplicaciones de mensajería".
Juicio abreviado y condena
Con las pruebas recolectadas, el MPF solicitó la prisión preventiva de Peñaloza y se llegó a un juicio abreviado, donde se lo sentenció a "cuatro años de prisión efectiva por los delitos de distribución de material de abuso y/o explotación sexual de menores de 13 años, en concurso ideal con tenencia de material de abuso y/o explotación sexual con fines inequívocos de distribución de menores de 13 años".
Este fallo marca un antecedente clave en la lucha contra los delitos de explotación infantil en Argentina, dejando en evidencia la importancia de la cooperación internacional en la persecución de este tipo de crímenes.

