La falsa terrorista argentina que sembró pánico con más de 90 amenazas de bomba
Las llamadas se realizaron entre agosto y diciembre de 2021 y afectaron a bancos, supermercados y a la municipalidad
24 Agosto de 2023 - 14:13
24 Agosto de 2023 - 14:13
24 Agosto de 2023 / Ciudadano News / Policiales
Una mujer de 33 años enfrentará un juicio oral por haber realizado 91 llamadas telefónicas falsas anunciando la colocación o la existencia de bombas en distintas instituciones de Bahía Blanca e Ingeniero White, en la provincia de Buenos Aires, durante el 2021. Se trata de un caso de intimidación pública sin precedentes, que causó alarma y temor en la población.
La mujer, identificada como Juliana Gil Barrera, fue acusada por el fiscal Rodolfo de Lucía, quien solicitó la elevación a juicio ante la Justicia de Garantías. Gil Barrera está imputada por 91 hechos de intimidación pública, que se castigan con prisión de dos a seis años, según los artículos 211 y 55 del Código Penal.
Fuentes judiciales informaron que las llamadas se realizaron entre el 17 de agosto y el 3 de diciembre de 2021, a través de distintos teléfonos celulares, al servicio de emergencias 911. En las llamadas se alertaba sobre la presencia o la inminente instalación de artefactos explosivos en instituciones públicas y privadas de Bahía Blanca e Ingeniero White.
Entre las instituciones que recibieron las amenazas de bomba se encuentran bancos como el Industrial, el Provincia de Buenos Aires, el Nación, el Santander, el Credicoop o el Galicia. También se vieron afectadas la Municipalidad de Bahía Blanca y varios supermercados.
Estas amenazas obligaron a evacuar y revisar los edificios, lo que generó trastornos y pérdidas económicas. Además, pusieron en riesgo la seguridad y la tranquilidad de las personas que trabajaban o concurrían a esos lugares.
La mujer fue localizada gracias al trabajo de investigación realizado por personal del Departamento de Casos Especiales y de la Unidad Fiscal a cargo del fiscal De Lucía. Los investigadores analizaron los informes solicitados a las empresas telefónicas y lograron identificar los números desde los que se hicieron las llamadas.
Durante la investigación, la mujer se negó a declarar ante el fiscal. Sin embargo, se pudo establecer que las llamadas estarían relacionadas con una situación personal de la mujer y no con motivos políticos.
El fiscal De Lucía pedirá una pena acorde con la gravedad de los hechos y con el daño causado a la sociedad. La defensa de la mujer podrá plantear sus argumentos y solicitar alguna medida alternativa a la prisión.
Se espera que el juicio se realice en los próximos meses y que tenga una gran repercusión mediática y social.