Julieta Silva vuelve a prisión: desobediencia, amenazas y un nuevo escándalo
Julieta Silva, condenada por el homicidio de Genaro Fortunato en 2017, fue detenida nuevamente y volverá a la cárcel tras ser imputada por desobediencia judicial y amenazas contra la hija de su actual pareja.
Julieta Silva, la mujer condenada por la muerte de su exnovio Genaro Fortunato, volverá a la cárcel. Desde el jueves pasado gozaba del beneficio de prisión domiciliaria con tobillera electrónica, tras ser denunciada por su actual esposo, Lucas Giménez, por lesiones.
Sin embargo, una nueva imputación por desobediencia judicial y amenazas revocó esa medida y la justicia ordenó su regreso a la cárcel de mujeres de San Rafael, Mendoza.
El fiscal penal Fabricio Sidoti imputó este lunes a Silva por desobedecer una orden de restricción de acercamiento a la hija mayor de Giménez -fruto de una relación anterior-, quien además denunció a Silva por haberla amenazado.
Nuevas denuncias y una tobillera que ya no la protege
Según el Ministerio Público Fiscal, la situación se agravó el 17 de julio, cuando la Policía intervino en el domicilio de la pareja y constató que Giménez presentaba "escoriaciones e hinchazón compatibles con una agresión física". Por ese hecho, Silva había quedado bajo arresto domiciliario debido a que es madre de una bebé de un año. Sin embargo, esa medida fue revocada al confirmarse la violación de la restricción judicial y las nuevas amenazas.
Silva junto a su actual esposo, Lucas Giménez, quien la denunció por agresión física.
"El Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) intervino para proteger a la hija de la pareja", informó la Fiscalía. La niña quedó ahora al resguardo de su abuela materna, la madre de Silva.
El recuerdo imborrable de Genaro Fortunato y el dolor que no cesa
La nueva detención de Silva reavivó el caso que conmovió a Mendoza en 2017, cuando fue condenada por atropellar y matar a su novio, Genaro Fortunato. En aquel juicio, los testimonios y pericias marcaron un perfil psicológico alarmante.
Silva, durante el juicio por el asesinato de Genaro Fortunato.
"Después de la pericia psicológica donde la describían como una persona peligrosa, yo estaba convencido de que había sido intencional el asesinato de Genaro", recordó Miguel Fortunato, padre del joven fallecido. "La Justicia dictaminó que fue un accidente, pero esto que ocurre ahora me da la razón".
El informe pericial presentado en el juicio la calificaba como "egocéntrica, sin culpa, antisocial, histriónica y con escasos frenos inhibitorios". También destacaba su "narcisismo" y "tendencia a la manipulación", concluyendo que podía ser "peligrosa para otras personas".
Un homicidio que aún duele: "No se supera"
En la madrugada del 9 de septiembre de 2017, testigos vieron a Silva discutir con Genaro a la salida del boliche La Mona. Luego, según el fallo judicial, condujo su auto, giró en U y atropelló al joven, arrastrando su cuerpo tres metros. Ella declaró que nunca lo vio, que solo había vuelto para devolverle el celular. El tribunal descartó el homicidio intencional y la condenó por "homicidio culposo agravado".
"Alguna vez alguien me dijo 'lo vas a superar'. No es verdad. No se supera. Se vive con este dolor, una mochila pesada, para siempre", expresó el padre de Genaro.
La reciente imputación de Julieta Silva por nuevos actos violentos reabre heridas profundas en la comunidad sanrafaelina y en la familia Fortunato, que vuelve a exigir justicia y pone en duda la efectividad de las medidas que intentaron prevenir otra tragedia.