Juego peligroso: un niño terminó hospitalizado tras detonar una bala con un encendedor
El impacto le perforó el tórax, dejando en evidencia los riesgos de una combinación mortal: objetos peligrosos al alcance de menores y la falta de supervisión constante.
Un insólito y preocupante episodio tuvo lugar en la localidad santafesina de Villa Gobernador Gálvez, cuando un niño de 9 años, mientras jugaba con una bala y un encendedor, provocó la detonación del proyectil. El impacto le perforó el tórax, dejando en evidencia los riesgos de una combinación mortal: objetos peligrosos al alcance de menores y la falta de supervisión constante.
El incidente ocurrió el viernes en la tarde en una vivienda del asentamiento Costa Esperanza. Según el testimonio de la madre del menor, quien se encontraba en una habitación contigua al lugar de los hechos, el niño estaba manipulando la munición con un encendedor cuando el calor activó el explosivo. "Escuché un ruido que parecía un trueno, y cuando corrí a ver, mi hijo ya estaba herido", relató la mujer a las autoridades policiales.
Proyectil calibre 38 Special.
Intervención quirúrgica de urgencia
Tras el disparo, la madre reaccionó de inmediato y trasladó al menor al Hospital Gamen, donde los médicos decidieron derivarlo al Hospital Español de Rosario para una cirugía urgente. Los cirujanos lograron extraer una vaina calibre .38 Special que había quedado alojada en el lado derecho del tórax del niño. Según los profesionales de la salud, su estado es estable, aunque continuará hospitalizado para monitorear su recuperación.
Investigación en curso
Mientras el menor se recupera, las autoridades están trabajando para esclarecer las circunstancias del caso. Peritos inspeccionaron la vivienda y encontraron el proyectil que causó la herida. Aunque hasta el momento no se han formulado imputaciones, la Comisaría 29ª y el personal de la Policía de Investigaciones (PDI) continúan recabando pruebas y testimonios.
Este episodio resalta la importancia de mantener objetos peligrosos fuera del alcance de los niños y la necesidad de supervisión constante. Los expertos advierten que municiones y otros elementos explosivos no sólo representan un peligro latente, sino también una fuente de curiosidad para los menores. "Esto podría haberse evitado si se hubiera controlado mejor el acceso a estos objetos", subrayó un especialista en seguridad infantil consultado.