Una trágica secuencia de eventos habría culminado con la muerte de David Ramón Bernal, un hombre de aproximadamente 79 años, en la localidad bonaerense de González Catán.
El suceso habría ocurrido durante un allanamiento policial en su domicilio, en la calle Tomás Valle al 5400, luego de que el jubilado habría respondido con disparos a los efectivos que intentaban ingresar a la vivienda. Este desenlace fatal se habría desencadenado horas después de que Bernal habría protagonizado otro incidente violento, al supuestamente disparar a su inquilino durante una acalorada confrontación.
El precedente: una disputa por higiene que escaló a disparos
La cadena de hechos que habría derivado en esta tragedia policial se habría iniciado el pasado 6 de junio, cuando David Ramón Bernal habría confrontado a su inquilino, identificado como N.M., de 35 años.
La discusión, según fuentes policiales, habría girado en torno a la supuesta falta de higiene en el departamento alquilado. Bernal, presuntamente, habría ingresado a la casa de su arrendatario y lo habría increpado con vehemencia, diciéndole: "Sos puerco, sucio, tenés olor".
Un video, grabado por la propia víctima, habría capturado el tenso momento. En las imágenes, se observaría al jubilado con la mano cerca de un arma en su cintura, mientras le habría advertido al joven: "Tomatelá, no subas más acá. Las condiciones las pongo yo en mi casa".
La situación habría escalado dramáticamente cuando el inquilino le habría preguntado a Bernal por qué lo amenazaba con la pistola. En ese instante, la furia del hombre de 79 años se habría desatado. Rápidamente, Bernal habría sacado el arma y lo habría advertido con una pregunta escalofriante: "¿Querés que te tire?". Menos de cinco segundos después de esta amenaza, el jubilado habría efectuado un disparo contra el piso, supuestamente con la intención de amedrentar a su inquilino. Tras el disparo, la víctima habría optado por escapar del lugar en su auto.
El registro fílmico de este incidente habría resultado crucial, ya que el inquilino, según lo relatado, habría decidido filmar la agresión precisamente para tener pruebas en la posterior denuncia.
Fuentes periodísticas aseguran que este hombre "evidentemente ya había protagonizado otro hecho similar por algo estaba grabando", lo que sugeriría que el inquilino ya habría sido amenazado con anterioridad.
La denuncia y la orden de allanamiento
Tras el violento episodio, N.M., el inquilino, se habría presentado ante la Justicia para denunciar lo ocurrido, asegurando que el incidente habría estado a punto de costarle la vida. Habría relatado que, luego de una fuerte discusión, Bernal lo habría amenazado, sacado un arma de fuego y disparado a quemarropa.
Afortunadamente, el proyectil no habría impactado en órganos vitales, y el joven solo habría sufrido heridas, lo que le habría permitido acudir a las autoridades y radicar una denuncia penal por intento de homicidio.
La UFI Descentralizada N°2 de Laferrere, bajo la supervisión del fiscal Gastón Duplaá, habría iniciado de inmediato una investigación. La causa habría sido caratulada como "lesiones agravadas por el uso de arma de fuego". En un corto período de tiempo, el Juzgado de Garantías Nº 3 de Laferrere (también referido como Juzgado de Garantías Nº 3 de La Matanza) habría solicitado y dispuesto una orden de allanamiento para el domicilio de David Ramón Bernal, con el objetivo principal de secuestrar el arma de fuego que habría sido utilizada en la agresión al inquilino.
El allanamiento fatal y el enfrentamiento armado
La situación de tensión habría escalado a su punto más crítico cuando, en respuesta a la denuncia y la orden judicial, efectivos del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) se habrían acercado al domicilio de Bernal, ubicado en la calle Tomás Valle al 5400, en González Catán. Según los reportes policiales, al observar la llegada de los agentes, el jubilado no habría acatado la orden de allanamiento.
En un acto de presunta resistencia, David Ramón Bernal habría sacado un arma de fuego y habría comenzado a dispararles a los uniformados apenas los vio cruzar el umbral de su vivienda.
Uno de los proyectiles habría impactado de lleno en el pecho de un agente policial. Afortunadamente, el efectivo se habría salvado gracias a su chaleco reglamentario o chaleco antibalas- Fue en ese instante, ante la agresión inminente, que otro de los agentes habría abierto fuego contra Bernal. El jubilado habría recibido dos impactos de bala, uno en el tórax del lado derecho, y otro con orificio de salida a la altura del omóplato, y habría muerto en el acto.
Las pericias y la decisión judicial posterior
Tras el trágico desenlace, las pericias posteriores a cargo de la Policía Federal habrían revelado detalles cruciales sobre el armamento que poseía David Ramón Bernal. Se habría determinado que el hombre poseería un revólver calibre .357 marca Magnum, modelo Ruger, un arma de gran potencia, que carecería de numeración. Además, se habrían encontrado dos municiones intactas y cuatro vainas servidas en el arma, lo que coincidiría con los disparos presuntamente efectuados.
El fiscal Adrián Arribas, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, fue el encargado de supervisar las pericias relacionadas con el fatal allanamiento. Tras analizar los hechos y las pruebas recopiladas, el fiscal decidió no tomar ninguna medida judicial contra los efectivos policiales que participaron en el procedimiento, lo que implicaría que la acción policial habría sido considerada dentro del marco legal.
Mientras tanto, los parientes del difunto Bernal, habrían solicitado privacidad y distancia en medio de la conmoción que rodea este complejo y trágico caso.