Un insólito incidente ocurrió el lunes por la noche en el penal de Chimbas (San Juan), donde Axel Hernán Rojas, un recluso condenado por delitos contra la propiedad, sorprendió a las autoridades al tragarse la mitad de una tijera en lo que, aparentemente, fue un acto de protesta.
A pesar de la negativa de Rojas a recibir atención médica en un principio, las autoridades penitenciarias actuaron con rapidez para evitar complicaciones mayores. En cuestión de horas, el juez de Ejecución penal, Federico Zapata, autorizó el traslado de Rojas a un hospital, donde el personal médico pudo intervenir. Afortunadamente, no fue necesaria una cirugía, ya que el interno logró expulsar el objeto por sus propios medios, y su estado de salud es estable. Actualmente, se encuentra fuera de peligro.
Este no es el primer incidente de este tipo protagonizado por Rojas. Desde que se encuentra detenido en el penal de Chimbas desde octubre de 2019, tras ser condenado por un robo en una vivienda, el recluso ya había protagonizado un acto similar en 2021. En esa ocasión, antes de su juicio, Rojas se cosió la boca como forma de protesta, lo que también requirió atención médica.
Este nuevo incidente pone de manifiesto las tensiones dentro del sistema penitenciario y las extremas reacciones que algunos internos adoptan para visibilizar su situación o hacer escuchar sus demandas. En el contexto de las cárceles, donde las condiciones de vida suelen ser difíciles, la falta de recursos y el manejo de situaciones de estrés pueden llevar a ciertos reclusos a recurrir a medidas como la autoagresión.
El caso de Rojas también reavivó la preocupación entre las autoridades, ya que evidencia la complejidad del manejo de los internos dentro de los establecimientos penitenciarios. Afortunadamente, la intervención rápida del personal y la pronta orden judicial para su traslado al hospital evitaron que el incidente tuviera consecuencias mayores.