Un comerciante de 66 años, residente en la ciudad de San Juan, denunció ante la Justicia haber sido víctima de una millonaria estafa por parte de su exnovia, una mujer de 30 años con la que mantenía una relación sentimental. Según declaró, la joven -36 años menor- lo convenció de entregarle una importante suma de dinero con la promesa de invertirlo en el circuito financiero. Pero tras recibir los fondos, la mujer desapareció.
El caso, que ya es investigado por la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) de Delitos Informáticos y Estafas en conjunto con la Policía, fue denunciado el viernes 13 de junio y tiene características que llaman la atención por una relación marcada por la diferencia de edad, la supuesta manipulación emocional y una pérdida millonaria que podría constituir un delito penal.
Promesas de inversión y desaparición
De acuerdo con la denuncia, el damnificado, domiciliado en calle Rivadavia, en pleno centro de la capital sanjuanina, convivía desde hacía un tiempo con una joven oriunda de la provincia de Salta.
Durante el vínculo, la mujer habría accedido a la administración de parte del dinero del hombre. Según el testimonio del denunciante, la joven lo habría convencido de entregarle distintos montos con la excusa de invertirlos en el circuito financiero y así obtener rentabilidad a través de intereses.
Las transferencias y entregas de dinero se habrían realizado a lo largo de varias semanas, hasta que -según el denunciante- su novia desapareció sin dejar rastro. Al revisar sus cuentas y registros, el hombre calculó que el perjuicio económico total ascendía a más de 12 millones de pesos: 8.000 dólares (unos 9.600.000 pesos al cambio actual) y otros 2.800.000 pesos en efectivo.
Investigación en curso
La causa está en etapa inicial y la principal hipótesis que manejan los investigadores es la de una estafa. La UFI de Delitos Informáticos y Estafas trabaja junto con personal policial para establecer el paradero de la mujer y determinar si hubo otros posibles involucrados o víctimas.
Por el momento, la identidad completa de los implicados se mantiene en reserva para no entorpecer la investigación. Fuentes judiciales confirmaron que ya se libraron medidas para rastrear los movimientos bancarios y eventuales transferencias, y se analiza también el historial de comunicaciones entre ambos.
Mientras tanto, la causa avanza bajo una sospecha clara: la de una mujer que habría usado una relación sentimental para montar una estafa millonaria. El final, sin embargo, todavía está en manos de la Justicia.
Con información de El Tiempo de San Juan