Córdoba

Escuchó ruidos en el patio, disparó con una escopeta y mató a su hijo de 20 años

El hombre dijo que disparó hacia una silueta, temiendo que fueran ladrones. El joven murió en el acto. Conmoción.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

2 Diciembre de 2024 - 07:25

Tragedia en Córdoba.
Tragedia en Córdoba. Foto X @claudiogleser

2 Diciembre de 2024 / Ciudadano News / Policiales

Apenas iniciado el pasado domingo, un hombre de 49 años escuchó ruidos en el patio de su casa, salió con su escopeta y disparó a una silueta, convencido de que se trataba de ladrones. Se especula con que no dio ninguna voz de aviso. El blanco fue su hijo de 20 años. El joven murió en el acto.

El terrible episodio tuvo lugar este domingo pasadas de las 0.30 en una casa de calle Del Moxeno al 44, en el barrio Guiñazú, en la zona norte de Córdoba Capital, y al límite con la ciudad de Estación Juárez Celman.

Minutos antes de la 1 de la madrugada, un joven de 20 años ingresó sin signos vitales al Hospital Elpidio Torres. Los médicos constataron que había fallecido por un balazo a la altura del omóplato izquierdo.

En el centro de salud, conmocionado, su padre contó que él mismo le había disparado por error. Dijo que escuchó ruidos en el patio de su domicilio y que tiró con su escopeta hacia una silueta, creyendo que se trataba de ladrones. A los pocos segundos, descubrió que en realidad era su hijo.

Fuentes policiales informaron que el hombre se retiró unos minutos, buscó el arma y regresó al hospital, donde quedó detenido mientras avanza la investigación del hecho. Los agentes secuestraron la escopeta doble caño calibre 16, utilizada en el asesinato.

El hombre, un conocido comerciante del sector, quedó detenido. Por ahora, se encuentra preso en el Establecimiento Penitenciario N° 9 y la acusación inicial es homicidio agravado por el vínculo. De todos modos, fuentes oficiales señalaron que se trata de una imputación inicial y que todo podría cambiar conforme avancen los peritajes y se recepten todos los testimonios.

Gritos y crisis nerviosa

Todo sucedió el sábado al filo de la medianoche cuando un vecino escuchó ruidos en el patio de su vivienda ubicada en calle Del Moxeno 44, a metros de la avenida Juan B. Justo, de Guiñazú.

Al asomarse, según fuentes policiales, observó sombras y movimientos de personas en el patio de la vivienda, según diría luego, ya en medio de una crisis nerviosa.

Así fue que tomó una escopeta calibre 16 de doble caño, se asomó y, siempre según las informaciones, efectuó un primer disparo contra una silueta.

Fue entonces que, según diría luego, se produjo un desbande de esas sombras, por lo que efectuó un segundo disparo con la misma arma. Luego, empezaron a escucharse gritos y pedidos de auxilio.

Tremenda fue la derivación de todo cuando el vecino comprobó que el joven herido era su propio hijo de 20 años.

Desesperado, llamó a su esposa y, juntos, cargaron al joven en el Fiat Duna Weekend de la familia y lo trasladaron al Hospital Elpidio Torres, donde el cuerpo médico no pudo hacer prácticamente nada.

El muchacho falleció producto de los perdigones de plomo que le dieron en un omóplato.

Rodrigo Pérez Marcani tenía 20 años.

Su padre, Víctor Hugo Pérez Padilla (49), se marchó del hospital, fue hasta la casa, buscó la escopeta y, en una crisis nerviosa, se entregó a la Policía.

El hombre quedó detenido de manera provisoria.

Por orden de la Fiscalía, se comisionó a personal policial a realizar distintas averiguaciones. Colaboró personal de Policía Judicial. Pasado el mediodía del domingo, se concretó un allanamiento judicial en el domicilio.

"Las pruebas que tenemos es que el hijo había vuelto de una juntada con amigos. Estaba con amigos. Y el hombre pensó que eran ladrones", indicó un informante de la causa.

Imputación por homicidio

La causa recayó finalmente en la Fiscalía N° 5 de Violencia Familiar de Córdoba por protocolo.

De todos modos, se reiteró que la principal hipótesis que se baraja es que, si bien el disparo fue intencional, todo se trató de una terrible confusión por parte de un hombre que se creía víctima de un asalto domiciliario.

En paralelo, se dispuso que personal de Bienestar Policial acompañe a la familia en este tremendo y difícil momento.

A todo esto, en la barriada surgen comentarios respecto a que el hombre estaba armado porque se encontraba muy preocupado por los robos que se vienen registrando en la zona.

No está claro si el arma estaba registrada o no. Se trata de una escopeta de dos caños calibre 16 que fue secuestrada y será sometida a peritajes. Tenía dos cartuchos disparados.

El drama vuelve a dejar en evidencia también la alta portación de armas en domicilios y la altísima sensación de vulnerabilidad que abundan entre familias por la ola de inseguridad.

Con información de LNM y La Voz

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