En la madrugada de hoy, el barrio porteño de Recoleta fue escenario de un violento asesinato que conmocionó a los vecinos. El crimen ocurrió alrededor de la 1 de la mañana frente a un kiosco ubicado sobre la calle Paraguay al 2900. Un hombre, cuya identidad aún no ha sido confirmada, fue abatido con al menos tres disparos por la espalda, falleciendo en el acto.
De acuerdo con información proporcionada por la Policía de la Ciudad, efectivos en las cercanías escucharon las detonaciones y acudieron de inmediato al lugar. Al llegar, encontraron el cuerpo de la víctima y solicitaron la intervención del SAME. Sin embargo, los profesionales de salud que arribaron al lugar confirmaron que el hombre ya había muerto.
Detalles del ataque
Según declaró un testigo a las autoridades, el atacante descendió de un vehículo y, sin emitir palabra, disparó varias veces contra la víctima antes de escapar corriendo. Imágenes captadas por una cámara de seguridad muestran cómo el agresor, un hombre de cabello largo (probablemente una peluca), utilizó un arma con silenciador para ejecutar el ataque. Posteriormente, se dio a la fuga a pie, dejando al hombre tendido en la vereda.
Durante el levantamiento de pruebas, la División Científica de la Policía secuestró al menos cuatro vainas servidas en el lugar. Uno de los disparos alcanzó el vidrio del kiosco cercano, mientras que restos de sangre de la víctima permanecían visibles en la vereda durante las primeras horas de la mañana.
Hipótesis y avance de la investigación
El caso, caratulado como homicidio, está a cargo del fiscal Marcelo Roma, quien trabaja junto a las fuerzas policiales para identificar a la víctima y esclarecer las circunstancias del hecho. Aunque aún no se descartan otras líneas investigativas, las características del ataque apuntan a un posible ajuste de cuentas, dado el modus operandi del agresor.
Cerca de las 7 de la mañana, finalizadas las pericias en la escena, se habilitó nuevamente el tránsito en la zona. Mientras tanto, la comunidad de Recoleta permanece conmocionada por un crimen que deja más preguntas que respuestas.