El femicida de Érica Soriano manifiesta su inocencia en redes sociales
La joven fue vista por última vez el 20 de agosto de 2010 y su pareja Daniel Lagostena fue acusado del crimen, aunque su cuerpo no apareció
23 Agosto de 2022 - 10:49
23 Agosto de 2022 - 10:49
23 Agosto de 2022 / Ciudadano News / Policiales
El 20 de agosto del 2010 fue vista por última vez Érica Soriano en Lanús y su pareja, Daniel Lagostena, fue acusado de comer el crimen, aunque su cuerpo nunca fue encontrado.
A doce años de la desaparición de la joven, el condenado habría creado un grupo de Facebook para expresar su versión de los hechos desde la cárcel. El perfil del hombre fue denunciado por la madre de la víctima, María Ester Soriano.
"Él tiene Facebook. ¿Cómo es posible que una persona que asesinó a otra, pueda tener la libertad de hablarle al mundo a través de las redes sociales? Son cosas que no me puedo explicar. Me fijo lo que hace. No me puedo desentender del todo. Esas cosas me molestan mucho", señaló.
María Ester alertó que Lagostena se mantiene activo en la red social Facebook bajo el nombre "Dani Lagos" y que desde allí creó un grupo llamado Érica Soriano, Daniel Lagostena y el hijo de ambos, justicia y verdad, el cual que tiene casi 300 miembros.
En ese grupo se comparten captura de pantallas en la que se pueden ver intercambios de mensajes entre Soriano y Lagostena, antes de su desaparición, en lo que ella le contaba el día a día de su embarazo.
A su vez, en un posteo del 24 de enero de 2022, el usuario "Dani Lagos" publicó una defensa en la que le habla públicamente a los jueces de la causa.
"Me dirijo a ustedes con el propósito de solicitar pongan fin a la detención del señor Lagosterna Héctor Daniel, quien lleva más de 6 años sufriendo una privación de su libertad sin haber cometido ningún delito. Hecho que considero una locura imperdonable, y también que se investigue independientemente de las presiones y se esclarezca el caso, se sepa la verdad"
"Soy consiente y comparto la necesidad del Estado argentino de erradicar la violencia de género, pero esto no justifica que se utilice a un inocente para suplir la inoperancia y/o falta de respuestas".
"Tenemos dos víctimas, Érica Paola Soriano, a quien nadie busca, a Daniel Lagostena, utilizado, linchado social y mediáticamente desde el minuto uno, y condenado injustamente".
"Por favor, apelo a la independencia, la empatía y al coraje como componentes de la vocación de ustedes".
En la investigación se acreditó que el 20 de agosto de 2010, Lagostena y Érica (30), entonces embarazada de dos meses y medio, llegaron a las 20:30 al domicilio que compartían en la calle Coronel Santiago 1433, en la localidad bonaerense de Lanús, tras visitar a un obstetra del Sanatorio Mater Dei, ubicado en el barrio porteño de Palermo.
Se estableció que a las 22:13 Érica habló con una amiga, quien luego declaró que se dio cuenta de que en el viaje iba manteniendo una pelea con Lagostena.
Cerca de la medianoche, el imputado comenzó a intercambiar mensajes con uno de sus sobrinos, con quien hasta entonces -según quedó acreditado en la investigación- no tenía un trato cotidiano ni habitual.
Alrededor de las 5 del día siguiente, un teléfono celular a nombre de la madre de ese joven registró llamadas salientes en el centro porteño y la Costanera Norte, y luego en Lanús, donde las intensidades de las comunicaciones despertaron la atención de los investigadores porque no era habitual el horario ni el patrón de las mismas.
Durante el juicio se analizaron los testimonios de más de 40 testigos y los mails intercambiados entre la pareja, tras los cuales se concluyó que la relación estaba atravesando una crisis por los celos y la desconfianza de Lagostena.
Tras la desaparición de la mujer, los peritos que buscaron rastros en la casa de la pareja hallaron la chimenea caliente, pese a que ese día hacía 24 grados, y restos de poliéster que se correspondían con una bombacha, por lo que se presume que Lagostena quemó allí la ropa de Érica. En mayo de 2016, Lagostena quedó detenido por el crimen y durante el juicio oral aseguró que su relación con la mujer era “normal y buena”.
Érica Soriano tenía 23 años y estaba embarazada de dos meses y medio cuando fue vista por última vez el 20 de agosto de 2010. Daniel Lagostena había asegurado que la joven se había dirigido a visitar a su madre en la localidad de Villa Adelina. Lo cierto es que nunca llegó a destino.
El cuerpo de Érica nunca apareció.
En agosto del año pasado, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires dejó firme la condena de 22 años de prisión de Daniel Lagostena por el crimen de su pareja. El defensor acudió a esa instancia luego de que la Sala I del Tribunal de Casación bonaerense dejara firme la sentencia dictada en julio de 2018 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora, que le había atribuido al condenado el delito de “homicidio en concurso ideal con aborto”, ya que Soriano estaba embarazada al momento del crimen.