Un policía fue arrestado luego de que se encontrara un auto robado a mano armada oculto en su domicilio. Las autoridades judiciales sostienen que hay indicios sólidos que lo relacionan con la banda responsable del robo. No obstante, el sospechoso, de 27 años, afirmó que "solo había rentado el garaje de la propiedad".
El uniformado, quien formaba parte del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de La Matanza, fue aprehendido en su domicilio ubicado en la calle Coronel Arena al 1000, en Morón sur. Los investigadores llegaron al lugar gracias al dispositivo de rastreo que el vehículo sustraído tenía instalado.
El robo a mano armada
El atraco tuvo lugar el pasado 15 de octubre en Villa Luzuriaga, cuando un hombre de 57 años fue abordado a punta de pistola al llegar a su hogar. Los delincuentes le robaron su VW Vento azul, que contaba con un rastreador satelital desactivado.
Pese a que el dispositivo no estaba activo, continuaba emitiendo señales. La empresa encargada de su instalación lo había colocado para el dueño anterior del vehículo, y aunque el nuevo propietario no continuó con el servicio, el rastreador no fue retirado. Esto permitió que se pudiera activar la señal y localizar el automóvil.
"Se le informó a la víctima que se podía activar el rastreo por un costo adicional, y el hombre decidió pagarlo. Así fue como se detectó la ubicación del vehículo", comentó una fuente cercana a la investigación.
El hallazgo y la detención
Una vez rastreado el auto, la empresa dio aviso al 911, proporcionando las coordenadas exactas. La policía se presentó en el domicilio de ahora detenido, quien al ser requerido, levantó la persiana metálica del garaje, revelando el vehículo robado. El auto no contaba con la patente trasera y la delantera era falsa, perteneciente a otro vehículo sin restricciones para circular.
El fiscal Fernando Capello, de la UFI Nº 2 de Morón, ordenó la detención del uniformado bajo el cargo de encubrimiento agravado. Inmediatamente, la Agencia de Control Policial (AGAI) dispuso que se le retirara el arma reglamentaria, su chaleco antibalas y su credencial de policía, siendo desafectado del servicio mientras avanza la investigación.
El caso generó conmoción en la fuerza, ya que Pardo formaba parte de un grupo de elite destinado a operaciones especiales en La Matanza, y su implicación en este hecho delictivo podría involucrar a más miembros de la fuerza.

