Brutal ataque con un destornillador
Detuvieron a un hombre acusado de abusar de la empleada de un hostel en Guaymallén
Fue identificado gracias a las cámaras de seguridad del hostel y al testimonio de la víctima. El ataque ocurrió en la madrugada del 24 de julio. El sospechoso fue imputado por abuso sexual con acceso carnal y robo agravado
Tras una semana de intensa búsqueda, finalmente fue detenido el principal sospechoso del violento ataque sexual ocurrido en un hostel de Guaymallén, Mendoza. Se trata de un hombre de 36 años que había logrado mantenerse prófugo tras abusar sexualmente y robarle a una joven empleada de 23 años en su lugar de trabajo.
El ataque ocurrió durante la madrugada del jueves 24 de julio, en el hostel ubicado en calle Bandera de los Andes, detrás de la Terminal de Ómnibus de Guaymallén. Según el relato de la víctima, que se encontraba sola en la recepción, el agresor, huésped de la habitación número 5, la sorprendió, la golpeó con sus puños y con un destornillador, y la arrastró hacia el interior del cuarto. Allí, la maniató y consumó el abuso sexual. Posteriormente, escapó del lugar llevándose un Iphone.
El caso fue denunciado inmediatamente ante la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual, a cargo del fiscal Mauro Perassi. La víctima fue asistida y trasladada al Hospital Central.
Detención del sospechoso
Gracias a las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del hostel y al testimonio de la joven, los investigadores lograron identificar al sospechoso. La búsqueda se concentró en la zona de Los Corralitos, Guaymallén, donde personal de la Dirección de Investigaciones realizó rastrillajes en refugios para personas en situación de calle y otras locaciones que suelen utilizarse para eludir a la policía.
Finalmente, el miércoles por la tarde, cerca de las 18:50, efectivos de civil localizaron al hombre en la intersección de las calles Olascoaga y Ruta 20. Fue detenido y trasladado a la Comisaría 25 por disposición de la secretaria Julieta Gregorio. Luego, se lo imputó por los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado y robo agravado por el uso de arma impropia, ya que se determinó que utilizó un destornillador durante el ataque.
El acusado, cuya identidad permanece reservada por tratarse de una instancia privada, fue asistido por un defensor oficial y se negó a declarar.
El Código Penal argentino establece que por la gravedad de los delitos imputados, el sospechoso podría enfrentar una condena de entre 8 y 35 años de prisión efectiva.
La investigación continúa en manos del equipo del fiscal Perassi, mientras que desde el entorno de la víctima pidieron justicia y acompañamiento para la joven tras el brutal ataque.